Paciente psiquiátrica protagoniza fuga en hospital del ISSSTE en Aguascalientes

José Luis Bonilla

La paciente agredió al personal médico y a los vigilantes durante su escape; tras ser interceptada por la policía, sus familiares optaron por llevarla a casa.

En una jornada que sorprendió a ciudadanos y automovilistas en la zona norte de Aguascalientes, una paciente con diagnóstico psiquiátrico protagonizó una inusual fuga del Hospital General del ISSSTE, tras una crisis que la llevó a confrontar al personal médico y de seguridad del nosocomio. El incidente, que rápidamente se viralizó a través de redes sociales, dejó en evidencia las tensiones que pueden presentarse en las áreas de atención de urgencias cuando los pacientes psiquiátricos atraviesan episodios críticos.

El momento de la crisis y la fuga

Según versiones proporcionadas por trabajadores del Hospital General del ISSSTE, el incidente se originó a temprana hora de este martes. La paciente, quien recibía atención médica tras haber ingresado al área de Urgencias por un traumatismo craneoencefálico, comenzó a mostrar signos de desesperación.

“Se trató de una paciente psiquiátrica que se desesperó porque no recibía la atención como quería, por lo que arremetió con insultos y golpes al personal del hospital para después intentar escapar”, explicaron fuentes internas del hospital.

La situación escaló rápidamente cuando la mujer, aprovechando el desconcierto, logró superar los filtros de seguridad, saliendo del hospital vistiendo únicamente su bata clínica. En los videos difundidos, se puede observar cómo la paciente corre por la vía pública, ignorando los intentos del personal de vigilancia por contenerla. Este suceso causó asombro entre quienes transitaban por las inmediaciones del nosocomio, ante la inesperada estampa de una persona hospitalizada huyendo por su propia cuenta.

Versiones encontradas sobre el suceso

El escape ha generado diversas interpretaciones entre la opinión pública y los testigos. Mientras que algunas voces cuestionan los protocolos de seguridad vigentes en la institución, argumentando que “no puede ser posible que se les haya escapado del hospital, pese a todos los filtros que hay para evitar sucesos de este y otro tipo”, las autoridades hospitalarias han mantenido una postura clara.

Por su parte, el personal médico y de enfermería reafirmó que la conducta fue resultado directo de la condición de la paciente: “La paciente psiquiátrica entró en crisis, se desesperó y buscó escapar, insultando y agrediendo a quien se le pusiera enfrente y tratara de impedir su escapatoria, siendo de esa manera como huyó despavorida con ropa de hospital y sin tomar en cuenta su condición”.

Cabe mencionar que surgieron señalamientos extraoficiales que sugerían que la fuga pudo haber sido motivada por un presunto maltrato durante su atención; no obstante, esta versión fue rechazada tajantemente por las autoridades del hospital, quienes insistieron en que el comportamiento errático de la mujer fue derivado exclusivamente de su trastorno psiquiátrico en curso.

Recaptura y desenlace: el alta voluntaria

La movilización de los cuerpos de seguridad fue inmediata tras el reporte de la fuga. Gracias a la activación de los protocolos internos y el apoyo de la policía preventiva, la mujer fue localizada en las cercanías del Canal Interceptor, punto donde los uniformados lograron interceptarla y asegurar su retorno al hospital.

Tras ser regresada al área médica para verificar su estado de salud tras el incidente, la estancia de la paciente fue breve. Sus familiares, ante la situación vivida, determinaron solicitar el alta médica voluntaria.

“Se le estaba atendiendo, pero por su mismo problema se molestó porque sintió que no se le atendió rápido y se le dejó ir a los vigilantes y golpeó también a personal que le atendía… tras el hecho se activó el protocolo y se pidió el apoyo de la policía, siendo así como se le detuvo en las inmediaciones del Canal Interceptor, para retornarla al hospital donde fue atendida”, detallaron los trabajadores.

Finalmente, el hospital otorgó el alta médica voluntaria, quedando la paciente bajo el resguardo y responsabilidad de sus familiares, quienes se hicieron cargo de su traslado a su domicilio particular para continuar con su cuidado fuera del entorno hospitalario.