Dada la complejidad en el caso de la contaminación en el Río San Pedro, es muy importante que la población tenga más cultura de la denuncia, puesto que diariamente se arrojan contaminantes que pueden estar repercutiendo en la salud, pero es mayor el riesgo con partículas tan pequeñas que no se perciben a simple vista o los olores que pueden repercutir en la sensibilidad de ojos, nariz y oídos, dijo la ambientalista Guadalupe Castorena.
Así las cosas, no sólo contamina lo que se ve, sino lo que convertido en micropartículas, también contamina y afecta, dijo la reconocida bióloga, al referirse a que los desechos químicos derivan en ese tipo de contaminación invisible, pero dañina.
Desechos urbanos y su impacto en los cauces naturales
“La verdad es bastante complicado el tema del San Pedro, más el tema de los grandes contaminantes como lo son las llantas, las bolsas, los popotes, las bachichas de cigarro, todo lo que arrastra la ciudad cuando llueve, va a los cauces del Río, a donde llega todo lo que nosotros tiramos en las calles”, detalló la especialista sobre la problemática ambiental que enfrenta este importante cuerpo de agua.
Especialmente, dijo que es mucha la cantidad de llantas que se arrojan al río, pues son grandes las cantidades que en cada limpieza se ven, por lo que convendría investigar el origen de estos desechos y poder concientizar a quienes las arrojan para que no lo hagan o bien, hacer una campaña para que en general, no sean arrojadas al río.
El problema del escombro y la falta de vigilancia ciudadana
El escombro también es un gran problema, “el gobierno quiere darle vía como a reclicar y esperamos que también se dé a una empresa que dé resultados, porque los ciudadanos tiran en donde no los vean y puede ser un área natural o protegida y mientras no haya quién esté vigilando, la gente lo tira”, enfatizó Guadalupe Castorena.
Esta situación agrava el panorama ambiental de la región, donde la disposición clandestina de materiales de construcción continúa afectando zonas ecológicas vulnerables debido a la ausencia de supervisión constante por parte de las autoridades competentes.
Nanopartículas y riesgos a la salud por contaminación invisible
Explicó que en el río los desechos químicos propician partículas suspendidas, sólidas y que toda esta combinación, deriva en nanopartículas, “pues ya ni siquiera lo que se saca se puede ver como contaminante, porque son partículas tan pequeñas que no se perciben a simple vista o también los olores que sí se perciben pero que pueden estar repercutiendo en la salud, en las sensibilidad de los ojos, de las mucosas, en el oído y en la nariz”, comentó.
Ante este panorama donde en el Río San Pedro también daña y contamina lo que no se ve, como las nanopartículas, reiteró que la participación ciudadana mediante reportes y una mayor conciencia social son herramientas fundamentales para mitigar los daños ecológicos y proteger la salud pública en la comunidad.
