Se recupera Monseñor

Liliana Ramírez

Se recupera el Obispo de la Diócesis de Aguascalientes, Juan Espinoza Jiménez, tras la enfermedad que sufriera en los ojos, pues ayer domingo retomó sus actividades en el marco del Quincenario en honor a la Virgen de la Asunción y estuvo presente en la misa dominical, donde hizo un llamado especial a orar por los enfermos.

Durante la celebración, Monseñor pidió orar por quienes permanecen hospitalizados, por aquellos que enfrentan sus enfermedades solos en sus hogares y, de manera especial, por quienes no cuentan con alguien que los ayude o carecen de recursos para adquirir sus medicamentos.

Pidió la intercesión de la Virgen de la Asunción para que llegue ayuda y auxilio a estos pacientes, al señalar la necesidad de acompañar a quienes atraviesan momentos de enfermedad y vulnerabilidad.

“Esta eucaristía la ofrecemos por toda la Diócesis, por todos nuestros fieles, y de manera especial quisiera pedir por todos los enfermos de nuestra Diócesis, aquellos que están en hospitales y aquellos también que están solitos en sus casas, y de manera muy particular por aquellos que no tienen quién les ayude o que no pueden comprar sus medicamentos. Que Nuestra Señora de la Asunción haga que llegue la ayuda y el auxilio para estos enfermitos”, manifestó.

LLAMA OBISPO A MANTENER LA ESPERANZA ANTE LAS DIFICULTADES

Asimismo, Monseñor hizo un llamado a los fieles a no tener miedo ante las dificultades de la vida, tomando como referencia el pasaje bíblico en el que Jesús camina sobre las aguas y dice a sus discípulos: “Ánimo, soy yo, no tengan miedo”.

Comentó que “a veces queremos que Dios se manifieste quitando inmediatamente nuestros problemas. Queremos respuestas rápidas, soluciones inmediatas, milagros visibles, pero Dios muchas veces actúa silenciosamente, sosteniéndonos en medio de la dificultad, dándonos fortaleza para continuar, poniendo una persona en nuestro camino, hablando al corazón en la oración, o renovándonos mediante su palabra y la eucaristía”.

Espinoza Jiménez destacó que las personas pueden llegar a sentirse hundidas cuando concentran toda su atención en sus problemas, miedos y limitaciones, por lo que las invitó a mantener la mirada en Cristo y no perder la esperanza aun cuando las circunstancias sean adversas.