Desafían gasolineros en Aguascalientes precios sugeridos por la Federación

José Luis Bonilla

Aguascalientes experimenta una evidente resistencia por parte de los empresarios del sector energético. Pese a las constantes advertencias y las amenazas de las autoridades federales de exhibir públicamente a quienes incurran en abusos sobre los precios de los hidrocarburos, las diversas estaciones de servicio que operan tanto en la zona urbana como en los tramos carreteros de la jurisdicción continúan manteniendo tarifas elevadas.

El sector gasolinero parece hacer caso omiso a la solicitud de las autoridades federales respecto a los acuerdos establecidos para la aplicación de precios máximos, lo que ha generado una marcada disparidad en el mercado local y un golpe directo al bolsillo de los consumidores hidrocálidos.

Incumplimiento en el tope de precios del diésel

La situación se vuelve crítica al analizar los costos específicos. Aunque desde hace casi un mes se anunció formalmente que el precio más elevado por litro de diésel no rebasaría los 28.50 pesos, la realidad en las estaciones de servicio es otra. Durante un recorrido realizado este lunes, se constató que en las estaciones ubicadas sobre la carretera Panamericana, el diésel se comercializó en precios que oscilan desde los 28.50 hasta los 29.99 pesos.

La oferta en dichos establecimientos no es uniforme, presentando variaciones constantes como los 29.15 y 29.35 pesos, entre otras cantidades similares. Este fenómeno de encarecimiento no se limita únicamente al diésel, sino que se extiende a la gasolina de alto octanaje, conocida popularmente como gasolina roja, la cual también sostiene precios elevados muy por encima de las expectativas oficiales.

La gasolina regular, el único refugio para el consumidor

Ante este panorama, el único producto que parece mantener cierta estabilidad en los expendios de hidrocarburos es la gasolina regular (verde). En este caso, el costo se ha mantenido respetando el límite acordado, sin sobrepasar los 24 pesos por litro.

Este diferencial de precios ha provocado un cambio notable en los hábitos de consumo de los automovilistas en Aguascalientes. Los despachadores de diversas estaciones han reportado un incremento significativo en la demanda de la gasolina regular, la cual está siendo utilizada incluso por propietarios de automóviles de modelos recientes, quienes buscan mitigar el impacto económico ante el costo prohibitivo de la gasolina roja.

Justificación de los empresarios: una cadena de costos inevitable

La postura de los dueños de los expendios de hidrocarburos ante las presiones federales es de total resistencia. Argumentan que no pueden vender el diésel por debajo de su costo real de adquisición. Según señalan, mantienen el precio elevado de la gasolina roja como una estrategia de compensación ante las pérdidas financieras que les genera el precio topado de la gasolina verde.

De acuerdo con las diferentes marcas que operan en la región, el común denominador en el caso del diésel es la venta a un precio superior al “sugerido” por las autoridades federales. La justificación técnica detrás de esta decisión es tajante: “los proveedores nos están vendiendo caro porque se sigue una cadena que hace imposible sujetarnos al precio que quieren las autoridades del Gobierno Federal”.

Operativos de supervisión y monitoreo constante

Debido a esta renuencia persistente, se ha confirmado que las brigadas de la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), en colaboración con Pemex y la Comisión Nacional de Energía, entre otros organismos federales, han activado operativos de revisión.

El objetivo principal de estas acciones es realizar monitoreos de precios minuciosos con el propósito de exhibir a las estaciones de servicio donde se detecten valores por encima de los niveles justificados. Sin embargo, existe una limitante legal importante: las autoridades reconocieron que no pueden inmovilizar equipos de despacho debido al tema de los precios, ya que los productos derivados del petróleo en México no cuentan con un precio controlado, sino únicamente sugerido.

No obstante, como medida de presión y transparencia, se advirtió que el Gobierno Federal sí procederá a colocar sellos de advertencia a los consumidores en aquellos establecimientos donde se detecte que se exagera en los precios de los combustibles, buscando con ello que sea la propia ciudadanía quien castigue con su preferencia a las gasolineras que abusen de las tarifas.