Tras la convocatoria que estuvo circulando para un paro laboral por parte de trabajadores de confianza de Nissan para ayer lunes 27 de abril, no se llevó a cabo tal suspensión.
En dicho comunicado se mencionaba que el motivo por el cual había una inconformidad por parte del personal de confianza era porque, aparte de no recibir el pago de sus utilidades, tampoco el bono de los 25 días de salario, como los trabajadores sindicalizados.
A pesar del ruido generado, el acceso a las instalaciones se mantuvo fluido desde las primeras horas de la jornada, confirmando que la productividad no se vio afectada. La dirección de la empresa no ha emitido un posicionamiento oficial adicional, limitándose a observar el cumplimiento de los turnos programados, mientras que el clima laboral dentro de la planta se reporta estable.
Con esto queda desarticulada la expectativa de una movilización masiva, dejando el episodio como un intento fallido de desestabilización que no encontró eco entre la base trabajadora de confianza.
Sin embargo, a pesar de que se hablaba de que estos colaboradores argumentaban que el paro de labores obedecía a que todos contribuyen con su trabajo, compromiso y resultados para el éxito de la empresa; incluso manifestando que una vez más son excluidos de beneficios que consideran justos y merecidos.
Entre las exigencias de los trabajadores de confianza estaba precisamente el trato justo y equitativo para todos los empleados; en segundo lugar, la igualdad de oportunidades y beneficios para todos; en tercer lugar, el respeto a su contribución y derechos como trabajadores.
Además, se planteaba que ellos siempre han solicitado un trato parejo y equitativo, sin que haya distingo alguno, pero nunca obtienen respuesta o solución.
Finalmente, ante estas demandas por las cuales se convocaba a un paro de labores al personal de confianza, lo cierto es que las actividades en la planta marcharon de forma normal y sin ningún contratiempo e incluso fuentes del área administrativa señalaron que dicho comunicado que estuvo circulando era solo parte de un movimiento golpista para generar un ambiente de zozobra e incertidumbre al interior de la empresa.
