Humberto Ambriz advierte que la falta de certeza jurídica en pozos de agua y el alza en los costos de operación mantienen al sector agropecuario en México en condiciones de precariedad absoluta.
El panorama para el sector primario en México se torna cada vez más sombrío. Entre la crisis de insumos, los altos costos operativos y, fundamentalmente, la incertidumbre jurídica respecto al uso del agua, el campo mexicano atraviesa uno de sus momentos más críticos. El diputado federal del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Humberto Ambriz Pozos, ha alzado la voz para calificar esta situación como insostenible, señalando que el vital líquido se ha convertido en un verdadero «clavo en la cruz de los campesinos».
En un contexto donde la productividad agropecuaria debería ser una prioridad estratégica para la seguridad alimentaria nacional, la realidad que enfrentan los productores, tanto agrícolas como ganaderos, es de precariedad absoluta. Según el legislador federal, la falta de capacidad operativa por parte de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) para resolver trámites pendientes ha sumido a cientos de productores en un estado de desesperación constante.
La crisis de los pozos: Falta de certeza jurídica
Uno de los puntos medulares de la denuncia presentada por Ambriz es la irregularidad en las concesiones de pozos. Muchos campesinos, que dependen directamente de la extracción de agua para sus cultivos y actividades pecuarias, no cuentan con la certeza legal que les garantice la continuidad de su explotación.
Esta situación no es menor. Al respecto, el diputado Ambriz fue contundente: «La gente que tiene alguna participación en algún pozo está desesperada porque a final de cuentas no tienen la certeza jurídica de poder seguir invirtiendo, si en algún momento se las pueden quitar; es una ley que vino a darle un clavo más a la cruz del campo, que ojalá se pueda arreglar ese tema, pero los campesinos, la gente de los ganaderos están muy molestos y trabajando con todas las precariedades».
La falta de una gestión eficiente por parte de la Conagua no solo entorpece el día a día, sino que frena cualquier intención de inversión a largo plazo. Sin una concesión clara y respaldada legalmente, los productores temen perder su principal fuente de trabajo, lo que desincentiva la producción en un sector que ya de por sí enfrenta retos mayúsculos.
Insumos, diésel e inseguridad: El combo que destruye la rentabilidad
El agua no es el único factor de conflicto. El diputado Humberto Ambriz puso énfasis en cómo la rentabilidad del campo se ha diluido frente al incremento constante en los precios de los insumos necesarios para la producción. El diésel, elemento indispensable para la maquinaria agrícola y el transporte de mercancías, ha alcanzado costos que golpean severamente el bolsillo de quienes producen los alimentos que llegan a las mesas de los mexicanos.
“Los campesinos son uno de los sectores más afectados por el costo del diésel. Desafortunadamente, al campo y a los transportistas los están afectando de manera importante; vimos que el lunes pasado que cerraron varias carreteras a nivel nacional y ellos están molestos con el tema de la inseguridad, con el tema de los costos de operación, el diésel principalmente y en el campo está igual: los insumos cada vez más caros, el fertilizante más caro, el diésel muy caro”, detalló el legislador.
Ante esta acumulación de factores negativos, Ambriz lanzó una reflexión que pone en duda la voluntad política actual hacia el sector agropecuario: «Ya no es rentable para la gente estar trabajando en el campo, que a final de cuentas creo que es lo que querían».
El riesgo de la irregularidad y la necesidad de apoyo
Otro punto crítico abordado por el diputado federal es el subsidio a la luz eléctrica, vital para la operación de los sistemas de bombeo en los pozos. Ambriz advirtió sobre el caos administrativo que se avecina si el gobierno federal no agiliza los procesos de regularización antes de que venzan los plazos establecidos.
“Hay un período en el cual tienen que estar regularizados y el mismo gobierno no tiene regularizado, entonces puede llegar esa fecha sin que estén regularizados, va a pasar lo de hace un año, va a llegar la fecha, vamos a tener que platicar nuevamente con las autoridades federales para que hagan una prórroga y todos se puedan regularizar. Es un relajo, esto ya pasó una vez, no puede pasar otra vez, nuevamente están jugando con toda la gente del campo”, puntualizó.
Para el legislador del PRI, la solución pasa necesariamente por apostar al sector primario, reconociendo su importancia básica para la supervivencia del país. Comparando a México con otras naciones que priorizan el apoyo a sus agricultores, Ambriz concluyó que, sin luz y sin agua, el campo es incapaz de realizar su función esencial.
