Durante la ordenación de cinco nuevos sacerdotes en la Diócesis de Aguascalientes, el Obispo Juan Espinoza Jiménez llamó a los nuevos presbíteros a no alimentar divisiones, enfrentamientos ni tensiones dentro de la Iglesia Católica, sino a convertirse en instrumentos de unidad y comunión entre los fieles.
Monseñor advirtió que la Iglesia también enfrenta divisiones y heridas, por lo que el papel de los sacerdotes debe ser contribuir a sanar esas diferencias y fortalecer la unidad, requiriéndoles amar a su Obispo, al presbiterio y a los demás integrantes de la comunidad como parte de un mismo cuerpo.
“Hoy el mundo está dividido, y también la Iglesia sufre tensiones, rebeliones y heridas. En medio de esta realidad, el sacerdote está llamado a ser instrumento de unidad, no de división, no alimenten enfrentamientos, no construyan comunidades alrededor de preferencias humanas, sino alrededor de la presencia viva del Señor en la Eucaristía”, indicó.
Señaló que el sacerdote debe evitar construir comunidades alrededor de preferencias personales y, en cambio, centrar su labor en la presencia de Cristo y la Eucaristía.
Espinoza Jiménez sostuvo que “donde hay división, el misterio de Dios se oscurece, donde hay unidad, su presencia resplandece”, por lo que llamó a los nuevos presbíteros a ejercer su ministerio desde el servicio, la fraternidad y la comunión.
“Queridos diáconos, ustedes sean hombres de comunión, amen a su Obispo como signo del pastor, amen a su presbiterio como fraternidad sacerdotal, amen a sus hermanos como miembros del mismo cuerpo de Cristo. Donde hay división, el misterio de Dios se oscurece, donde hay unidad, su presencia resplandece”, concluyó Monseñor.
