La alarmante expansión de las Enfermedades Crónico Degenerativas (Enfermedades Crónicas No Transmisibles) entre la población está convertida en la nueva epidemia y, además, en una auténtica bomba de tiempo que impacta en la salud, en la calidad de vida de un muy elevado porcentaje de las personas y en las finanzas de las instituciones públicas del sector por el costo de su atención.
Este problema que afecta mayormente a los adultos mayores y que gana terreno a paso galopante entre las personas en edad productiva se está agravando por una serie de factores, donde por delante está la carencia de una estrategia preventiva acorde a lo que sucede con la salud de la gente, siendo esto resultado de que entre las instituciones y autoridades del sector prevalece el impulso a las políticas de reacción y no a la prevención de las enfermedades y sus causas.
Los médicos sostienen que se tienen avances muy significativos en lo relacionado a la esperanza de vida de las personas, lo que sin duda alguna hace que ahora una persona pueda vivir más años, pero el problema no es que se viva más, sino cómo se vive cuando la salud está muy menguada, no hay calidad de vida y cuando las instituciones de salud tienen problemas financieros para garantizar los tratamientos que se ocupan para paliar los efectos de los males incurables.
Mientras que la ciencia médica hace esfuerzos para alargar la vida de las personas, las patologías de larga duración impactan en la calidad de vida y también dispara la mortalidad entre la población, siendo las enfermedades del corazón, la diabetes mellitus, el cáncer y las enfermedades del hígado, las que más vidas cobran en Aguascalientes y en el país.
ENFERMEDADES CRÓNICO DEGENERATIVAS
Las Enfermedades Crónicas No Transmisibles, llamadas así en la Norma Oficial, son aquellas patologías de larga duración, evolución lenta y que no tienen cura, que merman la salud de quienes las llegan a contraer y que impactan conforme su desarrollo en la calidad de vida de las personas.
El origen de este tipo de padecimientos puede ser variado, pues en su aparición llega a influir igual el factor genético o hereditario, pero también las cuestiones ambientales, el estilo de vida y la mala alimentación, entre muchos más, la mayoría de los cuales pueden ser evitados con acciones preventivas que sin embargo no son conocidas y tampoco atendidas por un sector muy importante de la población.
Los responsables de la dirección de las instituciones públicas de salud y los mismos directivos de los hospitales, colegios de galenos y demás organismos médicos tienen claro de que “no hay sistema de salud que soporte el incremento de la pandemia de crónico degenerativas” y saben también que la receta, hablando en términos médicos, es la prevención, pero estos esfuerzos siguen siendo bastante limitados.
Es tal la incidencia de las enfermedades incurables que los médicos reconocen que se trata de un problema de salud apocalíptico por el costo sideral que representa su atención, aun cuando se sabe que son padecimientos para los que sólo hay paliativos, pero no cura, por lo que una persona con ese tipo de enfermedades debe resignarse a llevar el tratamiento si es que quiere alargar su vida.
MORTALIDAD POR ENFERMEDADES INCURABLES
Apenas en días recientes el INEGI dio a conocer las Estadísticas de Defunciones Registradas el año pasado, informe que revela que en el país hubo, de manera preliminar, 762 mil 494 defunciones y que cuando menos el 80% de ellas tuvo como causa principal alguna de las patologías de larga duración y sin cura, dato que es revelador y alarmante que pone de manifiesto que tampoco las personas se preocupan, procuran y cuidan el estado de su salud.
De las 762 mil 494 que fallecieron en el 2025, el 89.8% fue por enfermedades y de este porcentaje más del 90% están relacionados con los padecimientos incurables, mientras que el restante 10.2% se relacionan con causas externas, entre ellos los accidentes, homicidios y suicidios principalmente.
Entre las 10 principales causas de muerte, figuran en primer lugar las enfermedades del corazón, seguidas de la diabetes, tumores malignos, enfermedades del hígado, accidentes, influenza y neumonía, enfermedades cerebrovasculares, homicidios, enfermedades pulmonares obstructivas crónicas y la insuficiencia renal, de las cuales más de la mitad resultan ser padecimientos crónicos sobre los que no hay cura, sino únicamente tratamientos que ayudan a sobrellevar el problema de salud.
Entre hombres y mujeres existe mucha similitud en las causas de muerte, aunque la diferencia se encuentra sólo en la variación de enfermedades según el sexo de la persona.
De manera particular, Aguascalientes reporta el mayor número de muertes a causa de las patologías incurables, como es el caso de las enfermedades del corazón, los tumores malignos y la diabetes.
ENFERMEDADES CRÓNICAS ATACAN A LA POBLACIÓN
A tal grado se encuentran expandidas las enfermedades crónico degenerativas, que los líderes sindicales reportan que más de la mitad de la fuerza productiva de las empresas tiene mermada su salud por los padecimientos de evolución lenta. Pero el dato más revelador es el que dio a conocer la FSTSE, tras sostener que el 70% de los trabajadores al servicio del Estado tienen esa condición de salud, lo que hace que vivan de la medicación y que constantemente requieran servicio médico para tratar de sobrellevar sin complicaciones sus enfermedades.
Las nuevas generaciones de trabajadores de la iniciativa privada y de las dependencias oficiales no están exentas de los males de larga duración, más cuando no se entiende que un estilo de vida saludable y en la que la alimentación y el ejercicio físico tienen una importancia vital, es lo que blinda o en su caso retrasa la aparición de los males con avance progresivo.
Lo más delicado del panorama epidemiológico relacionado con los males incurables, es que las autoridades y médicos coinciden que el paso galopante que siguen este tipo de problemas de salud hará que en el mediano plazo se carezca en los hospitales y clínicas tanto de las camas, como de consultorios y de personal para hacerle frente a ese jinete apocalítico de la salud.
COSTO DE LA ATENCIÓN DE LAS ENFERMEDADES SIN CURA
Las enfermedades crónico degenerativas están clasificados como padecimientos catastróficos por el costo elevado que tiene el tratamiento de las mismas, pues no sólo es el medicamento que se necesita para el control del padecimiento, sino los estudios de laboratorio, la hospitalización, la diálisis, las quimioterapias, el traslado, el cuidador, la pensión por invalidez, el pago de incapacidad, el ausentismo laboral y la muerte prematura.
Sobre el particular, el IMSS reportó que en lo que es el costo directo médico, el costo directo no médico y el costo indirecto, en 2025 aplicó un gasto nada menos que de 113 mil millones de pesos y eso sólo en la atención de los derechohabientes y asegurados con diabetes, hipertensión, cáncer de mama, próstata y cérvico uterino, cifra que tuvo un aumento muy significativo en comparación al de 94 mil millones de pesos que se ejercieron en el 2023 sólo por diabetes, hipertensión e insuficiencia renal.
El peso presupuestal de la atención de los males crónicos es por demás significativo, toda vez que sólo cuatro enfermedades: cardiovasculares, diabetes, cáncer de mama y colon, consumen 70% del presupuesto destinado a enfermedades.
Aunque las enfermedades del corazón son las que más muertes causan al año en Aguascalientes y a nivel nacional, sin embargo la enfermedad crónico degenerativa que más presupuesto consume en las instituciones públicas es la diabetes mellitus, basta saber que el costo por paciente al año en el IMSS es de al menos 38 mil 338 pesos por año, en el caso del diabético descontrolado y de 152,453 pesos en el descontrolado y con enfermedad renal controlada.
En el capítulo de Enfermedades Crónicas que se presenta en el Informe sobre la Situación Financiera y los Riesgos del IMSS 2025-2026, se precisa que el costo de atención de un paciente diabético descontrolado con enfermedad renal crónica es 15 veces mayor que el de uno controlado, por lo que la inversión en prevención en primer nivel es finalmente dominante para IMSS e ISSSTE.
Para las instituciones públicas de salud es caro la atención de los pacientes crónicos debido precisamente a la fuerte carga que se tiene de ese tipo de patologías, partiendo del hecho de que el IMSS reporta al menos 3 millones de diabéticos, 4.7 millones con hipertensión y 66 mil en diálisis peritoneal por el problema de los riñones.
En caso de que haya complicaciones en el estado de salud de un paciente crónico el costo de la atención médica se dispara de manera exponencial, sobre todo en caso de infarto, amputación, ceguera o diálisis, aunque en este caso la insuficiencia renal es el enemigo público número en costo.
Por el costo que tiene el estudio y tratamiento de los padecimientos incurables es que los médicos y las mismas autoridades del sector dicen que el de las patologías de larga duración está convertido en una auténtica bomba de tiempo, puesto que no pasará mucho para que las instituciones públicas lleguen a un punto de quiebre financiero precisamente por lo que representa este delicado problema de salud que lejos de contenerse está avanzando sin control entre la población.
