Fiscal alerta: Tragamonedas en Aguascalientes fomentan adicciones y delitos

Matilde Arteaga

El combate a la inseguridad en Aguascalientes ha tomado un nuevo enfoque preventivo. El Fiscal del Estado, Manuel Alonso, lanzó una advertencia contundente dirigida a los propietarios de negocios en la entidad: la instalación y operación de máquinas tragamonedas no es solo una falta administrativa, sino un catalizador de delitos graves que afectan directamente a la niñez y juventud de nuestra región.

La conexión entre máquinas tragamonedas y la criminalidad

De acuerdo con las declaraciones del titular de la Fiscalía General del Estado, estos dispositivos, comúnmente denominados como “maquinitas”, han dejado de ser vistos como un simple entretenimiento para convertirse en focos de descomposición social. La problemática, detalló el funcionario, radica en que estos espacios facilitan el acceso de los menores de edad a dinámicas de azar que derivan en conductas delictivas.

El Fiscal Manuel Alonso fue enfático al señalar que la presencia de estos aparatos en establecimientos comerciales propicia que los menores incurran en conductas inadecuadas, como el robo, con el único objetivo de obtener dinero para seguir apostando. Esta espiral de ludopatía no termina en el juego, sino que se extiende a otros ámbitos peligrosos. Según la institución, estos puntos pueden transformarse, de manera alarmante, en centros estratégicos para la venta y distribución de narcóticos, poniendo en riesgo la integridad física y el desarrollo emocional de quienes acuden a ellos.

Un llamado a la responsabilidad de los comerciantes

El mensaje enviado a la comunidad comercial es claro: el cumplimiento de la ley es obligatorio. El Fiscal del Estado instó a los dueños de negocios a descartar la instalación de estas máquinas, subrayando que la ley prohíbe explícitamente estas prácticas.

“Pues deben saber que está prohibido por la ley y que también pueden incurrir en este tipo de delitos de corrupción de menores si permiten que menores de edad estén llevando a cabo ese esquema de sorteo de máquinas tragamonedas”, advirtió el funcionario.

El delito de corrupción de menores es una figura jurídica que la Fiscalía está decidida a perseguir con rigor. El titular de la dependencia aseguró que esta estrategia forma parte de un esfuerzo integral para desmantelar la logística criminal que se esconde detrás de estas actividades aparentemente inofensivas. Al permitir que un menor se inicie en el juego, el comerciante, consciente o inconscientemente, abre la puerta a otros esquemas delictivos, incluyendo el fraude y la dependencia a sustancias nocivas.

Operativos coordinados en Aguascalientes

La estrategia para erradicar este problema no será una acción aislada. Manuel Alonso informó que la Fiscalía trabajará de manera estrecha y coordinada con las fuerzas de seguridad de los tres niveles de gobierno, incluyendo al Ejército Mexicano, la Guardia Nacional y la Policía Estatal.

Sobre esta colaboración, el Fiscal del Estado compartió la siguiente postura:

“Es un tema donde nosotros podríamos intervenir en relación solamente en ese tema del ámbito estatal pero independientemente, todos los días se sigue trabajando el operativo donde trabajan todas las corporaciones, Ejército, Policía Estatal, Municipal y Fiscalía en este trabajo de todos los días”.

El impacto en el tejido familiar

Más allá de la cuestión legal, el Fiscal del Estado puso sobre la mesa un tema de gran sensibilidad social: la descomposición familiar. El funcionario destacó que, al carecer de recursos propios para apostar en las tragamonedas, muchos menores optan por sustraer dinero de sus hogares, afectando la economía y la confianza de las familias aguascalentenses.

“Muchos menores no tienen dinero para apostar y esto refiere que también hay un tema de descomposición familiar, a lo mejor sustraen dinero de algún familiar para irse a apostar”, concluyó el Fiscal Manuel Alonso. Con estas acciones, la Fiscalía busca proteger a la juventud del estado, atacando desde su origen los factores que los orillan a caer en redes delictivas, adicciones y conductas que comprometen su futuro y el bienestar de la sociedad.