La salud pública en México enfrenta uno de sus retos más complejos debido al impacto de las enfermedades crónicas en los sectores de mayor edad. De acuerdo con los recientes datos dados a conocer por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), la hipertensión arterial y la diabetes mellitus se han consolidado como las principales amenazas para la calidad de vida de la población de 50 años y más.
Esta radiografía nacional pone de manifiesto que el bienestar de las personas adultas está condicionado por padecimientos que requieren atención médica constante, mientras que, de forma paradójica, el acceso a los servicios de salud muestra una tendencia a la baja en este grupo etario.
Hipertensión y diabetes: El binomio que afecta a los adultos en México
Los resultados de la Encuesta Nacional sobre Salud y Envejecimiento en México señalan que el 41.5% de las personas adultas vivía con hipertensión arterial, mientras que el 25.5% —es decir, una de cada cuatro personas de ese grupo etario— padecía diabetes mellitus.
Mientras que la hipertensión presentó valores muy similares entre 2012 y 2024, en el caso de la diabetes se registró un incremento importante que la coloca como el padecimiento crónico con mayor crecimiento e incidencia en las personas de 50 años hacia adelante. Ambos padecimientos se constituyen en el binomio que más ataca y más afecta la salud de quienes sobrepasan las cinco décadas de vida, siendo también de las causas que más decesos provocan a nivel nacional.
Panorama sociodemográfico y disminución en el acceso a servicios de salud
Para el año 2024, la estructura poblacional en México registró un total de 32 millones de personas de 50 años y más, de las cuales el 52.8% correspondió a mujeres y el 47.2% a hombres. Dentro de este sector, el 68.0% se encontraba casado o en unión libre, y el 15.4% era viudo. La proporción de hombres casados o en unión libre superó a la de las mujeres por 20.4 puntos porcentuales, en tanto que la condición de viudez en ellas fue 15.3 puntos porcentuales más alta que en los varones.
A pesar de las necesidades médicas derivadas de las enfermedades crónicas, un dato que genera preocupación es que, para 2024, el acceso a los servicios de salud para este sector de la población disminuyó al 70.5%, después de haber incrementado 3.2 puntos porcentuales durante el periodo comprendido entre 2012 y 2018.
Las mujeres cuidan más su salud y diferencias en la prevención
En lo que respecta a la atención preventiva y el autocuidado, el INEGI documentó que las mujeres cuidan más su salud que los hombres. En 2024, el 79.3% del total de personas de 50 años y más asistió a algún tipo de servicio de salud en los últimos 12 meses; al desglosar esta cifra por género, el 84.8% correspondió a mujeres, mientras que el porcentaje en los hombres se ubicó en el 73.0%.
Asimismo, el estudio indicó que el 9.3% de la población de este grupo etario presentaba al menos una limitación para realizar actividades cotidianas de la vida diaria, tales como hacer compras, preparar alimentos o manejar su dinero. En el terreno del cuidado a terceros, el 35.0% de las personas de 50 años y más se dedicaba a cuidar a menores de 12 años o a personas adultas enfermas o con alguna discapacidad; en este rubro, la participación femenina alcanzó el 43.8%, frente al 25.1% registrado por los hombres.
Comportamiento de los síntomas depresivos
Un aspecto alentador dentro de los resultados presentados por el INEGI radica en la salud mental. Contrario a lo que se pudiera suponer, en 2024 se registró una disminución en los síntomas depresivos entre la población de 50 años y más.
Históricamente, la prevalencia de estos síntomas ha sido mayor entre las mujeres. Sin embargo, el porcentaje con cinco o más síntomas descendió de 41.2 en 2012 a 33.1 en 2024. Por su parte, en los hombres, estos valores se situaron en el 17.1% para 2024, tras haberse mantenido en el 21.5% para 2012 y en el 21.9% para el año 2018.
