La depresión ataca más fuerte a los adultos y las personas de la tercera edad, siendo las mujeres quienes padecen más esa condición que se deriva de varios factores y que requiere de un tratamiento especializado integral, aseguró el coordinador de Programas Médicos de Salud Mental y Adicciones del IMSS, Hugo Aguilar Talamantes.
Mencionó que, de acuerdo con la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (ENSANUT) 2022, la prevalencia de sintomatología depresiva es de 11.3 por ciento en adultos y de 38.3 por ciento en adultos mayores, con mayor prevalencia en mujeres de cualquier edad y en personas con bajo nivel de bienestar o en contextos de vulnerabilidad.
El especialista del Seguro Social sostuvo que la depresión es de origen biológico, psicológico y social, y puede presentarse en personas de cualquier edad, incluyendo niñas, niños, adolescentes, personas adultas y adultas mayores, por lo que la atención que brinda el Seguro Social es integral, escalonada y acorde a la necesidad de cada paciente.
ATENCIÓN ESPECIALIZADA
Luego de revelar que el año pasado el IMSS atendió a nivel nacional a más de 200 mil personas afectadas por la depresión y que una quinta parte de ellas eran jóvenes y el 24%, mujeres, el doctor Aguilar destacó las acciones que realiza el Seguro Social para impactar en forma favorable la salud mental de las personas que presentan síntomas de depresión, estando en primer lugar la prevención y promoción.
Asimismo, se trabaja en lo que es la detección oportuna mediante pruebas de tamizaje en módulos de PrevenIMSS, servicio de orientación telefónica, tratamiento a través de los servicios de Medicina Familiar y, de ser necesario, referencia a psicología, psiquiatría, según gravedad del caso, rehabilitación y continuidad, esto con acciones de seguimiento para reducir recurrencia o recaídas en pacientes que reciben tratamiento.
Indicó que ante la persistencia de síntomas como tristeza, irritabilidad o sensación de vacío; pérdida de interés o placer en actividades habituales, cansancio o falta de energía, alteraciones del sueño o del apetito, dificultad para concentrarse o tomar decisiones, sentimientos de culpa o desesperanza e incluso ideas de muerte o suicidio -en casos más graves- que duren dos semanas o más, es necesario recibir atención profesional.
DEPRESIÓN NO ES DEBILIDAD PERSONAL
El especialista del IMSS subrayó que la depresión no es una debilidad personal, ni un problema de actitud que pueda quitarse con fuerza de voluntad; es una condición que requiere abordaje integral a fin de detectar alguna disfunción en el ámbito escolar, laboral, familiar, de pareja u otro. La valoración clínica del personal de salud no debe esperar, a fin de recibir atención profesional en forma oportuna.
“La depresión es un tema importante del cual debemos hablar abiertamente, sin estigmas y atender de forma oportuna; el Seguro Social cuenta con profesionales de la salud que están ampliamente sensibilizados para atender con calidad este y otros problemas de salud mental”, concluyó.
