Obispo Juan Espinoza Jiménez llama a defender la vida desde la concepción en Aguascalientes

Liliana Ramírez

El Obispo de la Diócesis de Aguascalientes, Juan Espinoza Jiménez, hizo un llamado firme a defender la vida desde la concepción, al señalar de manera contundente que el aborto constituye un desorden moral grave y que la postura de la Iglesia no obedece a una ideología, sino a una profunda convicción basada en la dignidad de la vida humana.

Durante su tradicional homilía dominical ante los fieles católicos, Monseñor enfatizó que el derecho fundamental a la vida no debe limitarse exclusivamente a temas de carácter sanitario o de política pública. Según indicó el líder religioso, la dignidad inherente a cada persona no proviene de las leyes humanas ni de las decisiones cambiantes de la sociedad, sino que la vida representa un don sagrado que necesita ser protegido y custodiado desde el momento mismo de la concepción hasta su fin natural.

“No es la sociedad la que le concede esa dignidad, no es la ley humana la que le otorga el derecho a vivir ni tampoco se limita a un tema de salud y política pública, la dignidad de la vida humana proviene de Dios mismo”, expresó con claridad el jerarca católico durante su mensaje dominical.

Exhorto a los diputados locales a legislar en favor de la vida

En el desarrollo de su intervención pastoral, el máximo representante de la grey católica en la entidad hidrocálida aprovechó la ocasión para hacer un exhorto directo dirigido a los diputados locales, pidiéndoles que legislen y tomen decisiones firmes encaminadas a defender la vida desde la concepción.

“Como Iglesia hacemos un llamado respetuoso pero firme a todos los fieles creyentes, a los hombres y mujeres de buena voluntad y a quienes tienen la responsabilidad de legislar y tomar decisiones públicas, para que juntos cuidemos el bien precioso de la vida humana”, manifestó Juan Espinoza Jiménez ante la comunidad reunida.

Para el líder eclesiástico, la responsabilidad de proteger a los más indefensos recae tanto en los ciudadanos como en las autoridades que integran los poderes públicos, recordando que el marco legal debe reflejar el respeto absoluto por el ser humano en su etapa más vulnerable.

El aborto como desorden moral y la postura de la Iglesia

Profundizando en su posicionamiento doctrinal, el Obispo de la Diócesis de Aguascalientes resaltó que el aborto “constituye siempre un desorden moral grave, en cuanto a la eliminación deliberada de un ser humano inocente”.

Asimismo, Monseñor aclaró que este planteamiento no surge de intereses partidistas o corrientes de pensamiento pasajeras. “Estas palabras no brotan de una ideología, sino de la convicción de que la vida es un don de Dios y que nadie puede arrogarse el derecho de eliminar. La humanidad pierde su rumbo cuando olvida que la vida humana no es producto de la voluntad ni del consenso social, sino un don recibido que debe ser custodiado desde su primer instante”, apuntó.

Llamado a la solidaridad y acompañamiento ante situaciones difíciles

Por otro lado, la máxima autoridad de la Diócesis de Aguascalientes reconoció con empatía que una gran cantidad de mujeres enfrentan cotidianamente circunstancias complejas y problemáticas severas, tales como la pobreza extrema, la violencia intrafamiliar, el abandono o la soledad profunda.

No obstante, Juan Espinoza Jiménez puntualizó que la solución ante estas complejas realidades jamás podrá ser la eliminación de una vida en gestación. En su lugar, abogó firmemente por multiplicar las redes de solidaridad institucional y comunitaria, el acompañamiento cercano y el apoyo social integral. Por esta razón, reiteró su solicitud dirigida tanto a la sociedad civil como a las autoridades gubernamentales para proteger la vida humana y garantizar las condiciones materiales y sociales dignas tanto para la madre como para el hijo por nacer.

“La Iglesia no ignora las situaciones dramáticas que muchas mujeres enfrentan: pobreza, abandono, violencia o soledad. Frente a estas realidades la respuesta no puede ser eliminar una vida, sino multiplicar la solidaridad, el acompañamiento y el apoyo social, una sociedad verdaderamente humana no abandona a la madre ni al hijo, crea las condiciones para que ambos puedan vivir con dignidad, por eso nuestra defensa de la vida va siempre unida al compromiso de acompañar a las madres”, concluyó el Obispo de la Diócesis de Aguascalientes.