El ISSEA anuncia mano dura contra hospitales y clínicas privadas que operan con equipos obsoletos y deficiencias estructurales tras décadas sin renovarse.
El ISSEA intensificará las supervisiones en los hospitales y clínicas privadas de la entidad debido a que se han detectado establecimientos que operan con equipos obsoletos y deficiencias estructurales graves tras tres décadas sin renovarse, según advirtió el secretario de Salud en el Estado, Rubén Galaviz Tristán.
Esta medida surge luego de la reciente clausura temporal de áreas críticas en el Hospital de la Fundación México-Franco-Brasileña, donde la Dirección de Protección contra Riesgos Sanitarios suspendió las tres salas operatorias y el área de preparación de medicamentos y hemoderivados. Estas instalaciones permanecerán cerradas hasta que los propietarios realicen las mejoras necesarias para cumplir estrictamente con la normatividad sanitaria vigente.
Equipamiento obsoleto y riesgos para los pacientes
Durante las inspecciones realizadas por el organismo sanitario, se constató una problemática alarmante respecto al rezagado estado físico y tecnológico de diversos centros médicos en la región. El doctor Galaviz Tristán señaló que existen establecimientos que arrastran un rezago de tres décadas sin actualizar su instrumental ni sus instalaciones.
“En las verificaciones realizadas por el área de Protección contra Riesgos Sanitarios se ha detectado que lamentable y lastimosamente hay clínicas que en 30 años no han actualizado sus equipos, lo que ya en sí resulta ser un riesgo de incurrir en fallas en diagnósticos y en la atención misma de los pacientes”, subrayó el doctor Galaviz Tristán.
El funcionario estatal detalló que muchos de estos centros de salud iniciaron sus operaciones con carencias de origen, improvisación en su infraestructura y una total ausencia de arquitectura sanitaria adecuada. Al no haberse realizado las rehabilitaciones ni las correcciones pertinentes a lo largo de los años, las revisiones actuales han dejado al descubierto deficiencias estructurales que ponen en entredicho la seguridad de quienes acuden a recibir atención médica.
Verificación estricta de licencias y permisos de operación
Ante este panorama, la Secretaría de Salud del Estado indicó que las acciones de control no se limitarán a los grandes complejos hospitalarios, sino que alcanzarán a consultorios y pequeñas clínicas de cualquier ubicación o dimensión, evaluando tanto al sector privado como a las instituciones públicas. La prioridad actual de los verificadores es constatar que cada espacio cuente con la documentación en regla.
El titular de la dependencia enfatizó que se revisará de manera puntual el estado de las licencias y los permisos de funcionamiento para garantizar que la operación se ajuste al marco legal aplicable.
“Es importante que cualquier profesional de la salud que trabaje por su cuenta y que de igual manera todo establecimiento donde se ofrezcan servicios relacionados con la salud cuente con los registros sanitarios que se necesitan para poder brindar servicio”, concluyó el doctor Galaviz Tristán.
