Frenan abusos en precios del diésel y gasolinas en Aguascalientes

José Luis Bonilla

Gasolina Premium y diésel registraron una notable baja de más de dos pesos en sus costos al consumidor final tras la fuerte exhibida que les propinó HIDROCÁLIDO a las estaciones de servicio por abusar en el manejo de los precios, los cuales habían escalado a casi 30 pesos por litro.

Este ajuste correctivo en el mercado local ha llamado la atención de automovilistas y del sector autotransportista, quienes padecieron los estragos de incrementos desmedidos en cuestión de horas. La intervención informativa y la presión social derivada de la exhibición de estas prácticas obligaron a los empresarios a dar marcha atrás a los cobros excesivos, regularizando de manera paulatina las tarifas en diversas estaciones de servicio de la región.

La volatilidad internacional y el factor Medio Oriente

Argumentando de manera directa la volatilidad generada por la guerra de Medio Oriente, además de otros factores determinantes como el costo de la logística y la eliminación del subsidio a los refinados del petróleo, los empresarios del sector mencionaron que los precios de venta de las gasolinas entraron a una etapa riesgosa de fluctuaciones.

De acuerdo con los testimonios recabados, nos encontramos en un escenario comercial “donde igual puede subir mucho el precio de los productos que no están topados, como el de la gasolina verde, pero también bajar de manera significativa, como en el caso del diésel, que en solo 48 horas bajó 2.16 pesos.” Esta dinámica global impacta directamente en el bolsillo de los consumidores locales, volviendo impredecible el gasto diario en transporte.

De 29.65 a 27.49 pesos: radiografía de la baja en el diésel

Para ilustrar la magnitud del cambio, el panorama de precios mostró una corrección drástica en un lapso muy corto. El pasado miércoles, diversos expendios de combustibles en el territorio operaron con costos elevados, vendiendo el litro del diésel en unos alarmantes 29.65 pesos. Sin embargo, para los días posteriores, el mismo producto se ofertó de manera generalizada en los 27.49 pesos.

Esta reducción representa una disminución de 2.16 pesos por litro, lo que equivale a un desplome del 7.21% en su valor. Propietarios de estaciones de servicio y líderes del sector autotransportista calificaron este movimiento como extraordinario y poco habitual para un periodo tan breve, reconociendo implícitamente el exceso en las tarifas originales que se intentaron imponer al amparo de la liberación de precios.

Corrección generalizada en gasolinas Premium y Regular

El fenómeno de corrección en los tableros de precios no fue exclusivo del diésel. Dueños de estaciones de servicio y despachadores coincidieron en que las gasolinerías que encarecieron en demasía los energéticos —especialmente la gasolina roja y el diésel, y aquellas que se fueron al tope máximo permitido para la gasolina verde— tuvieron que recular ante la presión pública por su ambición desmedida para maximizar ganancias en productos con precio libre.

  • Gasolina Premium: Experimentó un decremento importante al pasar de un costo de 26.49 pesos a cotizarse en los 24.23 pesos por litro.
  • Gasolina Regular (Verde): Al mantener un precio topado por convenio que no puede rebasar los 24 pesos como máximo, bajó ligeramente de ese límite para ubicarse en los 23.64 pesos, registrando una contracción del 1.5%.

¿Qué pasará con las fluctuaciones futuras?

Especialistas y actores del sector gasolinero explicaron que, debido a los efectos secundarios persistentes de la guerra de Medio Oriente, los precios de las gasolinas seguirán presentando fluctuaciones significativas. La única excepción seguirá siendo la gasolina verde, la cual “no podrá venderse por encima de los 24 pesos, como resultado del convenio respectivo”.

Como consecuencia, la ciudadanía continuará presenciando y padeciendo diferencias de costos muy marcadas entre una estación y otra, tal como ocurrió recientemente con el diésel de un día para otro.

Finalmente, los empresarios recordaron que en el país la volatilidad de los precios del combustible se mantiene altamente vulnerable debido a la fuerte dependencia que se tiene de la importación de petrolíferos, sumada a las políticas gubernamentales implementadas para intentar controlar el mercado mediante la imposición de lo que denominan “acuerdos voluntarios a fuerzas”.