La Presidenta defendió la continuidad de la Cuarta Transformación, llamó a gobernar con sencillez y presumió resultados en seguridad y economía. En Palacio Nacional también pesaron las ausencias y los mensajes políticos.
Claudia Sheinbaum Pardo aprovechó su Segundo Informe de Gobierno para mandar un mensaje hacia dentro y fuera de su movimiento: la Cuarta Transformación sigue y, aseguró, no existen divisiones ni rompimientos.
Ante cerca de 300 invitados reunidos en el Patio Central de Palacio Nacional, la Presidenta habló durante una hora con seis minutos sobre seguridad, economía, programas sociales, salud y la relación con Estados Unidos. Pero entre cifras y resultados también dejó definiciones políticas.
“Que nadie se equivoque, aquí no hay divisiones, aquí no hay rompimientos, lo único que hay es la defensa del pueblo de México y su dignidad”, afirmó.
La frase llegó en un momento marcado, según la propia fuente, por episodios que han generado tensión dentro del movimiento. Sheinbaum no mencionó directamente a Rubén Rocha Moya ni el retiro de la visa estadounidense a Andrés Manuel López Beltrán, pero insistió en la unidad de la llamada Cuarta Transformación.
Unidad, austeridad y un mensaje para los funcionarios
Sheinbaum también puso sobre la mesa otro concepto que ha repetido durante su administración: el poder debe ejercerse con sencillez.
La Presidenta llamó a funcionarias y funcionarios a conducirse con honestidad, responsabilidad y humildad, y contrastó su administración con gobiernos anteriores, a los que acusó de utilizar recursos públicos en “excentricidades y lujos”.
“Hemos ejercido el gobierno con honradez y austeridad republicana. Tenemos claro que los recursos públicos son del pueblo y deben ejercerse para su beneficio. Los servidores públicos tenemos la obligación de comportarnos con profunda responsabilidad, pero al mismo tiempo con sencillez y humildad”, expresó.
También sostuvo que la autoridad política y moral debe construirse todos los días.
“No olvidemos nunca que la autoridad política y moral se escribe todos los días, esa no se adquiere ni con todo el dinero del planeta”, señaló.
Sheinbaum aseguró que su gobierno puede entregar buenas cuentas y que mantiene un rumbo definido por lo que llamó la voluntad del pueblo.
Aplausos, primeras filas y ausencias que llamaron la atención
El escenario también dejó imágenes políticas.
En las primeras filas estuvieron integrantes del gabinete, legisladores, ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, gobernadores y representantes de la iniciativa privada. Frente al escenario principal se encontraban Jesús María Tarriba, esposo de la Presidenta, y su madre, Annie Pardo.
También estuvo en primera fila la gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Ávila, en medio de la polémica por audios difundidos recientemente sobre presuntas gestiones relacionadas con su visa estadounidense.
El grupo encargado de la seguridad federal estuvo completo: Ricardo Trevilla Trejo, secretario de la Defensa Nacional; el almirante Raymundo Pedro Morales Ángeles, secretario de Marina; Omar García Harfuch, titular de Seguridad y Protección Ciudadana, y Rosa Icela Rodríguez, secretaria de Gobernación.
Desde la tercera fila siguió el mensaje el empresario Carlos Slim, acompañado de otros representantes del sector privado.
Pero hubo ausencias.
No acudieron los hijos del expresidente Andrés Manuel López Obrador ni Beatriz Gutiérrez Müller. Andrés Manuel López Beltrán sí había asistido al Primer Informe de Gobierno.
Tampoco estuvieron Adán Augusto López, coordinador de la bancada de MORENA en el Senado, ni Gerardo Fernández Noroña.
La fuente también destaca la presencia de Graciela Domínguez Nava, a la que atribuye una lectura política, aunque no precisa mayores detalles sobre ese punto.
Seguridad y soberanía se llevan los aplausos
Uno de los momentos más celebrados llegó cuando Sheinbaum habló de homicidios dolosos. La Presidenta reportó una reducción de 51% y atribuyó el resultado a la Estrategia Nacional de Seguridad.
También hubo un aplauso prolongado cuando defendió la soberanía de México frente a Estados Unidos.
En materia bilateral, Sheinbaum afirmó que la cooperación en seguridad debe mantenerse bajo tres principios: respeto mutuo, responsabilidad compartida y no subordinación.
Las cifras que presumió Sheinbaum
Entre los principales resultados expuestos por la Presidenta estuvieron:
- Seguridad: reportó una disminución de 51% en homicidios dolosos.
- Combate al crimen: informó del decomiso de más de 32 mil armas y 519 toneladas de droga, además del desmantelamiento de narcolaboratorios.
- Relación con Estados Unidos: defendió una cooperación sin subordinación y con respeto a la soberanía nacional.
- Obras públicas: respaldó la continuidad de los proyectos iniciados durante el gobierno de Andrés Manuel López Obrador.
- Economía: destacó una inflación a la baja, crecimiento del PIB y niveles récord de inversión extranjera.
A diferencia de su primer año, cuando la figura de López Obrador todavía tenía una presencia política más visible, Sheinbaum presentó esta vez un mensaje centrado en su propia conducción: continuidad de la Cuarta Transformación, disciplina interna, austeridad y la idea de que no hay ruptura dentro del movimiento.
El discurso fue de resultados, pero también de advertencias. Y en Palacio Nacional, tanto los aplausos como las ausencias terminaron formando parte del mensaje.
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Con información de El Universal
