Recorte pone en jaque al sector salud

José Luis Bonilla

El histórico recorte acumulado de más de 1,200 millones de pesos al presupuesto federal de salud comenzó a impactar en los servicios, al afectarse la operación de los hospitales y centros de salud a causa del ajuste obligado en las plantillas del personal eventual y suplente, y en la compra de los insumos básicos, que empezaron a escasear.

La crisis ha escalado al grado de que se está agudizando la escasez de insumos e incluso en algunos hospitales ni siquiera se cuenta con papel y jabón para los sanitarios, por lo que los mismos trabajadores se están viendo obligados a comprar lo que se ocupa para estos casos.

“El problema es generalizado en todos los hospitales a cargo del ISSEA, incluyendo el Hospital Hidalgo, donde se carece prácticamente de todo lo necesario para la atención adecuada a los pacientes, porque no hay ni lo básico, como es el alcohol y las gasas esterilizadas para las curaciones que se le hacen a las personas hospitalizadas”, expusieron trabajadores de las diferentes áreas de la centenaria institución.

IMPACTO DEL RECORTE AL PRESUPUESTO

Aunque las autoridades del ISSEA se mostraban confiadas en que no impactaría en los servicios médicos el fuerte recorte aplicado por la Federación a la salud, la operación de los hospitales se está tornando muy difícil porque no hay recursos para renovar contratos al personal por honorarios y tampoco a los eventuales.

Empero, advirtieron que lo más preocupante es que tampoco se están comprando materiales o insumos básicos de uso diario, como es el caso del alcohol, gasas y hasta de los insumos que se utilizan en los sanitarios, situación que genera riesgos sanitarios importantes.

“En algunos hospitales y centros de salud los administradores se han visto obligados a renunciar porque no tienen margen ni recursos para maniobrar, mientras que en otros se les está pidiendo a los trabajadores que cuando menos lleven su material de uso personal; así de complicada está la situación”, expusieron.

SE ENTRA A UN PERÍODO COMPLICADO

Luego de señalar que el boquetazo financiero provocado por el recorte presupuestal “no es de ninguna manera cualquier cosa, puesto que se habló por las mismas autoridades de 1,200 millones menos en los últimos dos años”, los trabajadores de la salud advirtieron que se viene el último tramo del año y habrá serios problemas en la operación de las unidades.

La afectación de los recortes impactará no sólo en la operación de las unidades médicas y en los servicios a la población, sino también en la calidad de la atención a los pacientes que acudan a los mismos en demanda de atención, porque habrá menos personal y también se encontrarán con el problema del desabasto, que obligará a los familiares a apoyar con algunos insumos que se requieran para el servicio.