Llama Obispo no normalizar la corrupción y el abuso de poder

Liliana Ramírez

México no debe acostumbrarse a la mentira, la corrupción, el engaño ni al abuso del poder, advirtió el Obispo de la Diócesis de Aguascalientes, Juan Espinoza Jiménez, quien llamó a ciudadanos y autoridades a no permanecer indiferentes ante las situaciones que afectan al país.

Durante su homilía dominical, Monseñor señaló que México necesita ciudadanos que no normalicen estas prácticas y funcionarios que comprendan que gobernar significa servir al pueblo y al bien común, no servirse de él. También sostuvo que la Iglesia no puede permanecer callada ante la corrupción, la impunidad, la violencia, la pobreza o cualquier forma de abuso del poder.

“México necesita ciudadanos que no se acostumbren a la mentira, funcionarios que no se acostumbren a la corrupción y al engaño, autoridades que no se acostumbren al abuso del poder y a la sustitución de la verdadera democracia. Necesita hoy México cristianos como ustedes, que no se acostumbren a permanecer indiferentes ante el compromiso social y callados ante el mal”, manifestó.

Sin embargo, Espinoza Jiménez subrayó que la exigencia de honestidad también debe comenzar desde la ciudadanía, pues dijo, no basta pedir que las autoridades no roben si las personas justifican pequeñas deshonestidades, ni exigir verdad a quienes gobiernan mientras se difunden mentiras o calumnias.

“Necesitamos una conversión del corazón, porque no basta exigir honestidad a las autoridades si nosotros mismos justificamos pequeñas deshonestidades, no basta pedir que no roben si nosotros no respetamos lo que pertenece a los demás, no basta exigir verdad a quienes rigen si nosotros difundimos mentiras o calumnias. La transformación de México comienza también desde el corazón de cada mexicano que se convierte”, destacó.

Finalmente, el Obispo de la Diócesis de Aguascalientes llamó a los fieles a levantar la voz cuando sea necesario defender la dignidad humana, la justicia, la verdad, el bien común y la paz, pero siempre, dijo, con respeto y sin odio, destacando que amar a México también significa no permanecer indiferentes ante aquello que lo destruye.