Cada quien toma sus decisiones, pero que no afecten a otros: paterfamilias

Matilde Arteaga

Simplemente cada quien toma sus decisiones y hace sus prácticas, pero que lo hagan en su recinto, donde no tengan que afectar la mentalidad de otros niños, adolescentes o jóvenes, pues donde comienza el derecho de uno termina el del otro. Cada quien tiene sus decisiones, sus prácticas o costumbres, pero hay que respetar los de los otros, dijo al respecto de los therians el vicepresidente de Padres de Familia, José Juan Navarro.

En cuanto al polémico tema de los jóvenes que se disfrazan de animales, comentó que esa actitud es respetable, porque hay que respetar sobre las decisiones de las personas, “cada quien decide cómo ser, si ellos se identifican de esa manera y quieren pertenecer a ese grupo, están en su pleno derecho de hacerlo, sin embargo, no debe ser permitido si atropella el derecho de otros, pero si a ellos les gusta, qué bueno, pero eso no significa que tendría que promocionarse a otro”.

El vicepresidente de la Asociación Estatal de Paterfamilias mencionó que a su juicio los padres de familia deben estar en diálogo permanente con sus hijos, pues la primordial labor de los papás es educar, orientar y darles a sus hijos las herramientas para formarse dentro de los lineamientos que ellos consideren positivos y que permitan al menor o al joven desarrollarse adecuadamente, sin asumir situaciones como éstas u otras que se han dado, como es el caso de los ‘emos’ u otros grupos humanos que se forman quizá porque los jóvenes tienen vacíos y toman actitudes que ven en otras personas, pues en esas edades los menores son como una esponja que absorbe todo y especialmente, si sus padres deben acercarse a ellos y orientarlos, porque si buscan respuestas en otra parte, lo mejor será que las obtengan en su núcleo familiar.

“Yo lo percibo como una influencia de tipo social (y sí lo es), pero una corriente, tanto como una tendencia o una moda, o forma de pensar de ciertos grupos que influyen en los jóvenes y lo que sucede es que son más susceptibles, comenzando desde la etapa de la niñez, pero mayormente se ve reflejado en la edad juvenil y es que la juventud está más expuesta a recibir este tipo de información, sobre todo por las redes sociales. En la edad adulta también puede afectar, pero es el menor índice de personas que deciden formar parte de ese grupo”.

Las personas menores de edad son más propensas a ser influenciadas por factores internos y externos y si tiene necesidades qué satisfacer o vacíos, sin duda se va a dejar llevar a estos grupos, sobre todo si tienen el sentido de pertenencia social.

Los padres de familia deben estar más al pendiente del desarrollo integral de sus hijos por el tipo de información que consumen a través de internet, porque esto es un factor que influye y los papás deben estar al pendiente de ellos y tener un diálogo en confianza, pues sus emociones son inestables, fácilmente van a buscar dónde encontrar las respuestas y lo mejor sería que las obtuvieran desde el núcleo familiar.