“Yo me pintó sola”, manifestó la senadora Nora Ruvalcaba, luego de que se viralizó el salón de belleza, ubicado al interior del Senado de la República.
Incluso negó tener conocimiento de la existencia de dicho lugar y minimizó el asunto, pues rechazó que una situación como esa sea algo que les importe a las y los mexicanos.
“El hecho de que yo haga uso o no de los servicios de este salón de belleza es lo de menos”, consideró tras indicar que eso no es algo que a ella le asuste, además de que no tiene nada que ver con la austeridad y lo calificó como una nimiedad, restándole con ello importancia al hecho, que fue ampliamente comentado por los diversos medios de comunicación y redes sociales.
A pesar de que el diputado local de MORENA y esposo de la senadora, Fernando Alférez, reconoció que la existencia de salones de belleza y hasta de jacuzzis no era algo nuevo tanto en el Senado de la República y en el Congreso de la Unión, Nora Ruvalcaba reiteró que ella no tenía conocimiento de estos lugares e insistió que tratándose de su arreglo personal, ella se pinta sola.
Salió en defensa de su compañera del grupo parlamentario de MORENA, Andrea Chávez, quien fuera sorprendida mientras se le aplicaba un tinte en el salón de belleza ya señalado, ya que precisó que en esta ocasión no se utilizaron recursos del presupuesto del Senado de la República.
En este sentido, tras decirse desconocedora de lugares exclusivos dentro del Senado y el Congreso de la Unión, sí dijo tener conocimiento de que en los tiempos del PRIAN ocurría despilfarro y compra de todo tipo de productos y servicios que eran cargados al presupuesto del Poder Legislativo.
Luego del escándalo, el espacio ya fue cerrado y se señalaba que contaba con una estilista profesional que otorgaba diferentes servicios de belleza.
En su cuenta de X, la senadora Andrea Chávez desmintió la existencia del lugar, del cual se presume fue habilitado por ella misma, pero al mismo tiempo, en un video también señaló que al salón de belleza acudía el personal de la Cámara y el servicio tenía un costo.
