Aguascalientes se mantiene firmemente como uno de los estados con mayor número de creyentes, esto en medio de un contexto donde la Iglesia católica enfrenta una disminución de fieles en distintas regiones del país y del mundo. Así lo señaló de manera reciente el obispo de la Diócesis de Aguascalientes, Juan Espinoza Jiménez, al analizar el panorama actual de la comunidad religiosa local frente a las tendencias globales de secularización.
Durante su homilía dominical, el máximo jerarca de la Iglesia católica en la entidad hizo un llamado enfático a que los católicos no sólo conserven su fe, sino que la vivan de manera activa. El líder religioso pidió a la feligresía que sean “levadura” en la sociedad, concepto con el cual explicó la necesidad de generar un impacto positivo y transformador a través de valores fundamentales como la paz, la unidad y la solidaridad, lo que podría derivar en que más personas se sumen al catolicismo de manera orgánica.
El reto de la coherencia en la fe católica local
Ante los feligreses reunidos, el obispo de la Diócesis de Aguascalientes, Juan Espinoza Jiménez, reconoció con franqueza que uno de los principales retos a los que se enfrenta la comunidad en la actualidad es la coherencia personal y comunitaria. Explicó que existen situaciones donde las personas practican su religión de puertas para adentro en los templos, pero fuera de ellos no logran reflejar dichos principios en su vida cotidiana, lo que limita de forma directa la transformación social que se busca impulsar desde la doctrina cristiana.
“Puede haber creyentes que sí se confiesen, comulgan, son bien católicos dentro de la Iglesia, pero fuera de la Iglesia se les olvida que son católicos y hay muchos caminos que nos llevan a la perdición”, refirió.
Esta reflexión pone sobre la mesa la necesidad de que la población creyente de Aguascalientes mantenga una conducta íntegra que trascienda los espacios litúrgicos y se convierta en un auténtico testimonio de vida diaria para las familias y los distintos círculos de convivencia ciudadana en la región hidrocálida.
Llamado a evitar la división y fomentar la paz social
Como parte central de su mensaje pastoral, el obispo de la Diócesis de Aguascalientes, Juan Espinoza Jiménez, exhortó de manera directa a los fieles a evitar por completo aquellas palabras y actitudes que fomenten la división. Esta recomendación abarcó tanto el núcleo de las familias hidrocálidas como la dinámica digital que se genera cotidianamente en las redes sociales.
El prelado insistió en la urgencia de trabajar de forma conjunta para lograr una sociedad mucho más fraterna, cimentada en la esperanza, y que logre disminuir de manera significativa los conflictos interpersonales y los actos de corrupción que laceran al tejido social.
“Evitemos palabras que dividen en la familia, en la comunidad o en las redes sociales y busquemos ser sembradores de paz, de unidad, de comunión, de solidaridad. La Iglesia y la sociedad necesitan discípulos que construyan, no gente que destruya”, concluyó el Obispo de la Diócesis de Aguascalientes.
Con estas declaraciones, la jerarquía eclesiástica local reafirma su compromiso de guiar a una feligresía que, a contracorriente de las estadísticas internacionales, sigue mostrando una sólida presencia de creyentes en Aguascalientes, desafiando las bajas de fieles registradas en otras latitudes del territorio nacional y del extranjero.
