La inclusión financiera en Aguascalientes presenta un escenario desigual y heterogéneo, reflejando una brecha aproximada del 18 % que está marcada por factores territoriales, las características de las instituciones financieras y las condiciones de género, según advirtió Diana Martínez, integrante de la mesa directiva del Colegio de Economistas.
Ante este panorama, la especialista subrayó la urgencia de replantear este concepto. Para la organización, la inclusión no debe limitarse a la simple apertura de cuentas bancarias, sino enfocarse en el uso efectivo de los recursos, las facilidades reales de acceso al crédito y el impacto directo que estos elementos tienen en el bienestar económico de la población, poniendo especial atención en las mujeres.
Desigualdad territorial: concentración en la capital y rezago municipal
El análisis detallado de los datos a nivel municipal revela una marcada concentración de la infraestructura financiera en el municipio capital de Aguascalientes. Esta demarcación concentra más de 1.3 millones de cuentas, además de albergar la gran mayoría de las sucursales bancarias, cajeros automáticos y terminales punto de venta (TPV) de todo el estado.
En contraste, la realidad es drásticamente distinta en otras zonas del territorio estatal. Municipios como Asientos, Cosío, Tepezalá, El Llano y San José de Gracia enfrentan una presencia limitada o prácticamente nula de la banca múltiple. Esta carencia de infraestructura condiciona severamente las oportunidades de los habitantes para integrarse al sistema financiero formal.
Disparidad de género en el acceso al crédito
La dimensión de género también expone marcadas diferencias en el desarrollo económico local. En lo que respecta al crédito al consumo, Diana Martínez destacó que los hombres logran concentrar montos significativamente mayores en comparación con las mujeres.
Al desagregar la información a nivel municipal, el estudio muestra que en 7 de los 11 municipios del estado existe una mayor participación masculina en el otorgamiento de créditos. Este indicador evidencia que las desigualdades de género persisten de manera estructural en el acceso a instrumentos de financiamiento formal dentro de la entidad.
Dependencia de remesas y su impacto limitado
Por otra parte, el análisis enfocado en el flujo de remesas muestra realidades particulares en demarcaciones como Calvillo, Rincón de Romos y Pabellón de Arteaga. En estos municipios, los ingresos por remesas por persona alcanzan niveles elevados, llegando hasta los 2 mil 250 dólares anuales.
Si bien este flujo constante de recursos externos puede facilitar una inclusión financiera básica para las familias receptoras, la especialista advirtió que no se traduce necesariamente en un acceso real al crédito ni en un desarrollo económico autogestionado, evidenciando una fuerte dependencia de fondos extranjeros.
