Después de que el PAN lo bateara, ahora el PRI le coquetea a sus exacoligados, el Partido Verde Ecologista y el PT.
“En el Revolucionario Institucional estamos abiertos, porque además nuestros estatutos así lo prevén, para que tanto empresarios como ciudadanos puedan ser candidatos”, manifestó el dirigente local del PRI, Kendor Macías, e incluso adelantó que alguien de la iniciativa privada ya levantó la mano para poder ser candidato a la gubernatura de Aguascalientes y, con total intriga, dijo que no podía revelar su nombre, porque era respetuoso de los tiempos y formas.
En cuanto a las coaliciones, señaló que no sería ni la primera ni la última vez que se hagan, porque están pensadas por necesidad y a favor de México; “todos sabíamos que Morena iba a traicionar a sus propios integrantes, como a sus coligados, queriéndolos desaparecer con su reforma electoral”.
Consideró que en todos los cargos de elección popular deben estar los mejores perfiles para defender los intereses del pueblo que los eligió; “por desgracia no todos los partidos contemplan que debe haber ciertos requisitos previos para poder ser candidatos y ahora que tampoco tengan antecedentes o vínculos con la delincuencia”.
Y en cuanto a la petición que hizo el Obispo de Aguascalientes para que los candidatos actuaran en defensa de la vida, Kendor Macías señaló que en el PRI están tanto a favor de la vida como de los derechos de hombres y mujeres.
“NO VAMOS A APOYAR SIMULACIONES”
El dirigente del PRI manifestó que su partido está totalmente a favor de una reducción real de la jornada laboral; “queremos que la gente trabaje menos horas, más descanso y una semana laboral moderna”.
Sin embargo, Kendor Macías advirtió que ellos no respaldarán una simulación disfrazada de avance; “un engaño como los que están acostumbrados a hacer los narcopolíticos de Morena”, por lo que dijo que el PRI votará en contra del proyecto de reducción que los guindas están impulsando.
Calificó como un engaño la reforma laboral, ya que Morena quiere vender la idea de que serán 40 horas, cuando en realidad mantiene el mismo esquema injusto, es decir, un solo día de descanso por cada seis trabajados. Denunció que lo peor es que está abriendo la puerta para que se normalicen semanas más largas, permitiendo hasta 12 horas extra.
“Esto no es un descanso real, es propaganda, populismo y a lo que están acostumbrados a hacer”, concluyó el priísta.
