Canacintra alzó la voz para exigir una transición urgente hacia acciones concretas que impacten positivamente el bolsillo y la estabilidad de los negocios en México, tras el mensaje presentado este domingo por la presidenta Claudia Sheinbaum. Desde la perspectiva empresarial, si bien es fundamental reconocer los avances macroeconómicos y la estabilidad nacional, el reto actual exige comprobar si dichos beneficios permean de manera directa en la base productiva del país.
La exigencia del sector industrial ante los retos actuales
La postura oficial del sector fue emitida por la presidenta de Canacintra, Érika Muñoz, quien puntualizó que la prioridad en este momento histórico es evaluar la efectividad de las políticas públicas y las cifras de inversión extranjera y nacional.
“Hoy más que nunca necesitamos pasar de los anuncios a los resultados medibles, de las expectativas a la productividad y del potencial al crecimiento sostenido”, manifestó la dirigente de Canacintra, Érika Muñoz, al comentar el mensaje presentado por la presidenta Claudia Sheinbaum este domingo.
La representante gremial subrayó que, al analizar el mensaje de la mandataria federal, el sector privado mantiene una postura de reconocimiento a los planes a futuro, pero enfatizó la necesidad de evaluar el impacto real en el corto y mediano plazo.
“Desde Canacintra reconocemos la importancia de mantener una visión de largo plazo sobre el desarrollo económico del país y de destacar los avances que México ha logrado en materia de inversión y estabilidad; sin embargo, más allá de los indicadores nacionales, ya existe una pregunta fundamental que debemos hacernos como país: ¿esa inversión se está reflejando con la misma intensidad en la actividad económica, en la generación de empleo formal y en el fortalecimiento de las empresas mexicanas?”, cuestionó la presidenta de Canacintra, Érika Muñoz.
Desafíos vigentes: Desaceleración y presión operativa
El análisis del sector industrial no se limita a las cifras alegres de la macroeconomía. De acuerdo con el diagnóstico de Canacintra, la realidad que enfrentan a diario los empresarios en los estados y regiones del país dista de ser completamente favorable.
La industria observa con responsabilidad un entorno que sigue presentando desafíos importantes, dado que persisten señales de desaceleración económica en diversos sectores, cautela en las decisiones de inversión, presiones sobre costos de operación y una creciente preocupación por el avance de la informalidad.
Estos factores representan un freno constante para la consolidación de los negocios formales, los cuales cargan con responsabilidades fiscales y laborales mientras compiten en un mercado presionado por costos elevados y una economía informal que no cede terreno.
El verdadero reto de México: Multiplicar el impacto de la inversión
A pesar del escenario complejo, el organismo industrial reconoce que el país posee ventajas competitivas innegables a nivel internacional que lo posicionan de manera privilegiada frente a otras naciones.
México tiene todo para convertirse en una de las economías más competitivas del mundo, sin duda contamos con ubicación geográfica, capacidad manufacturera, talento, integración comercial y una oportunidad histórica derivada de la reconfiguración de las cadenas globales de suministro, y el reto ya no es atraer inversión, sino lograr que esa inversión genere un mayor efecto multiplicador dentro del país, que impulse a los proveedores nacionales, fortalezca las mipymes, incremente el contenido nacional y se traduzca en empleos formales, mejor remunerados.
Para Canacintra, la llegada de capital extranjero mediante el fenómeno de la relocalización de empresas no es suficiente si este no se traduce en cadenas de suministro locales sólidas que beneficien de manera directa a las micro, pequeñas y medianas empresas mexicanas (Mipymes).
Hacia un crecimiento sostenido y de calidad
La dirigencia de Canacintra insistió en que el verdadero indicador de éxito de una nación no reside exclusivamente en la atracción de capitales en el papel, sino en la transformación profunda del tejido productivo y social.
“Hoy más que nunca necesitamos pasar de los anuncios a los resultados medibles, de las expectativas a la productividad y del potencial al crecimiento sostenido, porque al final la fortaleza de una economía no se mide únicamente por lo que llega sino por lo que se transforma, y la verdadera transformación ocurre cuando el crecimiento se refleja en más empresas competitivas, más empleo formal y una mejor calidad de vida para las familias mexicanas”, finalizó la dirigente empresarial, Érika Muñoz.
Con este posicionamiento, el sector industrial reitera su disposición al diálogo constructivo con el gobierno federal que encabeza Claudia Sheinbaum, exigiendo al mismo tiempo cuentas claras y políticas públicas enfocadas en consolidar la productividad, salvaguardar la planta productiva nacional y garantizar empleos dignos y formales para las familias mexicanas.
