El fin de la abstinencia tradicional en el sector cárnico
El consumo de carne durante la Cuaresma ya no registra caídas significativas como en décadas anteriores, aseguró Raúl González Reyes, presidente del Grupo de Industriales de la Carne, quien señaló que actualmente las ventas apenas disminuyen entre un 5 y 10 por ciento, principalmente los viernes.
En ese tenor, explicó que, a diferencia de hace 40 años, cuando el respeto a la abstinencia era más generalizado, hoy en día la mayoría de las personas mantiene su consumo habitual, incluso en viernes, debido a que, dijo, existe mayor flexibilidad por parte de la Iglesia Católica.
“Como ya hay permiso por parte de la Iglesia no baja mucho el consumo, hay gente que sí respeta la Cuaresma; baja, pero no es mucho, será un 5, 10 por ciento si acaso, pero ya la mayoría de la gente consume carne lo que son los viernes”, dijo Raúl González Reyes.
Cambios generacionales y la postura de la Iglesia Católica
El impacto de las tradiciones religiosas en la economía local ha evolucionado de manera notable con el paso de las generaciones en el estado.
Detalló que “años muy atrás, hace 40 años sí había ese respeto, pero ya con la autorización de la Iglesia no es igual”, toda vez que ya no se considera pecado el ingerir carne en Cuaresma, particularmente los viernes.
Raúl González Reyes precisó que la reducción se percibe ligeramente los viernes, mientras que entre semana las ventas se mantienen normales, sin afectaciones relevantes para el sector. Este comportamiento permite a los comerciantes del estado mantener un flujo comercial constante a lo largo de este periodo litúrgico.
Comportamiento de precios en carnicerías locales
Además del cambio en los hábitos de consumo de los habitantes, la estabilidad en los costos de los productos cárnicos ha sido un factor clave para sostener la actividad comercial durante estos meses en la región.
En cuanto a precios, detalló que el kilo de bistec se comercializa entre 220 y 230 pesos, mientras que los distintos cortes oscilan entre los 300 y 350 pesos, dependiendo de la calidad y el establecimiento, aseverando que los precios se mantienen similares que a finales del año anterior.
Esta estabilidad económica en los expendios de carne favorece la economía de las familias locales, permitiendo que la demanda de productos como el bistec y diversos cortes se mantenga firme pese a la temporada de Cuaresma. De esta manera, el sector cárnico en Aguascalientes afronta este ciclo anual con números favorables y alejados de las drásticas caídas del pasado.
