El Colegio de Contadores ha emitido una alerta oficial para prevenir a la población que busca un préstamo, exhortándola a no confiar en aquellas aplicaciones que no solicitan aval ni garantías, e ignoran si el usuario se encuentra en Buró de Crédito, ya que estas prácticas podrían estar vinculadas con el lavado de dinero.
Ante la proliferación de plataformas financieras digitales que ofrecen facilidades exprés, los especialistas del sector contable recomiendan extremar precauciones para evitar ser víctimas o partícipes involuntarios de actividades ilícitas que comprometan la seguridad patrimonial y personal de los ciudadanos.
El peligro de las facilidades excesivas en créditos digitales
Grecia Ortiz González, presidenta de la Comisión de Prevención del Lavado de Dinero del Colegio de Contadores, subrayó que en la ley se señala como sujetos obligados a todos aquellos que constantemente realizan préstamos, por lo que hizo el llamado para que la población tenga cautela con este tipo de aplicaciones que dan tantas facilidades; “es un foco rojo, porque más adelante pueden ser involucrados en otro tipo de operaciones”.
La especialista ahondó en que las autoridades encargadas de la procuración de justicia y fiscalización vigilan de cerca estas dinámicas financieras irregulares:
“La autoridad emite lo que se ha denominado como tipologías, que son técnicas utilizadas por los grupos delictivos para lavar dinero”, explicó la especialista.
En este sentido, la contadora mencionó que recientemente se detectaron varias operaciones en donde se ofertaban ese tipo de préstamos inmediatos y, al momento en que se realizaba la transacción, a las personas les llegaban mensajes por WhatsApp o mensajes requiriéndoles pagos inmediatos o adelantados, sin estar estipulado en el contrato, mismo que no se encontraba respaldado por la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (CONDUSEF).
Extorsión, robo de datos y pánico digital
El riesgo de estas aplicaciones no se limita exclusivamente al terreno financiero o fiscal, sino que escalan rápidamente hacia conductas de intimidación y acoso sistemático contra los deudores y sus círculos cercanos.
Grecia Ortiz agregó que esos mensajes en los que se solicitaba el pago inmediato iban acompañados de amenazas y, al ser a través de aplicaciones, se da acceso a los datos personales; “mandaban mensajes a tus contactos o videos intimidantes, generando pánico”.
Por lo anterior, el Colegio de Contadores indicó que su objetivo es expandir y dar a conocer la ley antilavado. “Es muy importante que lo conozcamos, porque hemos visto demasiada desinformación, ya que en muchas noticias se habla de que uno es sujeto obligado de la ley, cuando en realidad no lo eres”, explicaron.
Regulación estricta y fiscalización del SAT
Por su parte, Salvador Ledesma, miembro de dicha comisión antilavado, dijo que la regulación que tiene la Comisión Nacional Bancaria y de Valores analiza cuáles son los sujetos obligados, por lo que ya no es tan fácil como antes.
El especialista enfatizó la capacidad tecnológica con la que cuentan actualmente las instituciones fiscalizadoras mexicanas para detectar anomalías corporativas y fiscales a través del análisis automatizado de comprobantes digitales:
“Algo muy importante con respecto a los factureros, así como una película de ciencia ficción de que el Servicio de Administración Tributaria tiene una súper computadora, la tiene, por el cruce de información que se hace con los XML para un tema penal, fiscal y corporativo”.
Finalmente, el experto detalló cuáles son los sectores económicos y profesionales que contempla la legislación vigente:
Y comentó que los sujetos obligados de la ley son todas aquellas actividades que no pertenecen al sistema financiero, pero que por su naturaleza son susceptibles de ser involucradas en una operación de procedencia ilícita; por ejemplo, el arrendamiento que está topado de acuerdo con un monto de identificación que va de 185 mil pesos. También son susceptibles quienes realizan la venta de vehículos, la prestación de servicios profesionales como contadores, abogados, agentes inmobiliarios y notarios; la administración de cuentas bancarias, el manejo de recursos o valores y la emisión de tarjetas prepagadas, agentes aduanales y restricciones al uso de efectivo.
