Llama CTM a acuerdo nacional ante retos del T-MEC y el empleo informal

José Luis Bonilla

CTM convoca a la unidad de los sectores productivos frente a los desafíos nacionales

Desde el estado de Aguascalientes, el líder nacional de la Confederación de Trabajadores de México (CTM), Tereso Medina, emitió un posicionamiento clave para el futuro económico y social de la nación. Durante su intervención previa a la XLV Asamblea Nacional de la Academia Mexicana de Derecho del Trabajo y de la Previsión Social —llevada a cabo en las instalaciones de la UAA—, el representante de la central obrera más numerosa e importante del país instó a los sectores obrero, patronal, de gobierno, legisladores federales y dirigentes políticos a dejar atrás las diferencias partidistas y los beneficios sectoriales.

El dirigente sindical enfatizó que el momento histórico exige de una gran cohesión social para hacer frente a las complejas pruebas que se avecinan en la agenda internacional y nacional. En este contexto, subrayó que lo más valioso con lo que cuenta la nación es su fuerza laboral, por lo que resulta indispensable consolidar acuerdos de colaboración institucional con las administraciones de los tres niveles de gobierno, sin importar filiaciones políticas, con el firme propósito de impulsar el desarrollo integral de las empresas y los trabajadores mexicanos.

Certeza jurídica para la atracción de inversiones y defensa ante el T-MEC

Uno de los ejes centrales planteados por el secretario general del Comité Ejecutivo Nacional de la CTM radica en la necesidad imperiosa de mantener un clima de absoluta certeza y seguridad jurídica. Esto con el objetivo primordial de conservar el atractivo de México ante los ojos de la comunidad inversionista internacional, detonar la creación de puestos formales y enfrentar de manera frontal el grave problema de la informalidad laboral, la cual afecta de forma alarmante a millones de personas en el territorio nacional.

Ante el inminente inicio de las negociaciones del acuerdo trilateral con Estados Unidos y Canadá, Tereso Medina recalcó que el país requiere de la participación activa de todos los eslabones productivos.

“Hago un llamado a todos a que dejemos cualquier interés sectorial, personal o de grupo, para poder unirnos en los intereses superiores del país y de los trabajadores, como lo son la vivienda, el empleo, las inversiones, la salud y también igual en la defensa de la soberanía ante las negociaciones del T-MEC”, expresó el líder obrero.

Asimismo, insistió en que las autoridades federales deben mostrar apertura hacia las opiniones y demandas de la clase trabajadora en este proceso comercial estratégico. Bajo esta premisa, la organización sindical reclama un lugar activo en las mesas de discusión:

“Estamos pidiendo una silla y un espacio de diálogo porque además no le veo otro camino que no sea el diálogo para que ganemos los tres países, porque uno de los retos también es combatir el informalismo que en estos momentos ya supera con mucho al trabajo formal”, puntualizó.

Jornada de 40 horas: un dique necesario contra el trabajo informal

En otro orden de ideas, al ser cuestionado sobre las repercusiones que traerá consigo la implementación de la reducción de la jornada laboral de 48 a 40 horas tanto para la productividad empresarial como para el bienestar de los empleados, el dirigente nacional aseguró que esta reforma traerá múltiples beneficios. Señaló que se trata de un paso fundamental para dignificar las percepciones económicas y rescatar de manera paulatina el poder adquisitivo de los hogares mexicanos.

La CTM sostiene una postura firme para que dicha disminución horaria se instrumente de manera gradual a partir del próximo año, priorizando su aplicación inicial por ramas productivas. De acuerdo con el análisis de la central obrera, remuneraciones más justas funcionarán como una barrera de contención frente a la precariedad laboral.

Para cerrar su participación, el líder sindical advirtió sobre la magnitud del reto que representa la economía subterránea en el país:

“La OCDE no dice que son 55 millones de empleos informales en el país, por lo que el reto es abatir esa condición y garantizar que los trabajadores accedan a los derechos que les corresponden como la seguridad social y el acceso a la vivienda a través del Infonavit”, concluyó.