Cuando el dolor se convierte en paz

Matilde Arteaga

Una esperanza para los pacientes en fase avanzada o hasta terminal de su padecimiento, es la Casa Hogar Oasis de Misericordia, cuyo proyecto surgió en Aguascalientes e inició labores hace un año, en un proyecto de la Diócesis de Aguascalientes y el patronazgo de un grupo de empresarios encabezados por Mauricio Duarte, director regional de Grupo Financiero Banorte, que abrieron las alas de la esperanza a los enfermos de Aguascalientes y de la región, así como de sus familias, para un tratamiento que fuera más allá de una atención médica y se abocara también a la salud emocional y espiritual, sin importar la religión, ni la condición económica, sino viendo su mejoría o estabilidad en situaciones de padecimientos irreversibles. De este modo lo manifestó el director médico de la institución, doctor Armando Ramírez Loza en entrevista con HIDROCÁLIDO.

El doctor Ramírez destacó que la mayoría son pacientes oncológicos, en etapa terminal “que de alguna u otra manera, aquí les ayudamos en lo poco o lo mucho que Dios les permita vivir, se busca dar control de citas, y lo más importante en este período de su vida o de su enfermedad, por medio del apoyo espiritual y emocional”.

Agregó que la casa como tal, depende de la Diócesis de Aguascalientes, y por lo tanto se cuenta con el apoyo espiritual de los sacerdotes asignados directamente por el señor Obispo, Juan Espinoza, aparte de que se cuenta con un servicio de enfermería las 24 horas del día y lo más importante, se cuenta con el apoyo de la Congregación de las Carmelitas Trinitarias porque ellas viven directamente en la Casa Oasis y también están muy al pendiente de todo el proceso y la atención de los pacientes.

Estuvo de acuerdo en que esta es una labor que requiere de caridad, paciencia y tolerancia, y más que nada, es un todo atender a personas, acompañar todas las emociones que un paciente terminal y su familia pasan en este período de su enfermedad, en el que se busca apoyarlo y encausar a la familia.

En ese sentido también se cuenta con el apoyo a su vez de personal de tanatología, psicología, cuidados paliativos, y se le apoya. Según sea el caso, se le da el seguimiento necesario.

UN AÑO CUATRO MESES TIENE DE FUNCIONAR OASIS

Ramírez Loza dijo que la Casa Oasis se inauguró el 10 de marzo del año pasado y ya tiene un año cuatro meses, y estuvo de acuerdo en que constituye un gran período para una institución como esta, muy significativo para la población que pues requiere este tipo de cuidados paliativos: “Sí, y el hecho de ingresar un paciente, y sobre todo la compañía de su familia que puede estar de manera permanente con el paciente, para ayudarle a que aparte de sacarlo de su entorno, de su familia, a su vez esté con su familia en Casa Oasis, lo que es algo primordial”.

En este lugar de atención único en su género en Aguascalientes y en la región, el país, se reciben donativos de toda especie, y también se recibe el voluntariado de quienes quieren participar tanto en la cocina, el aseo y la atención de los enfermos.

El doctor Ramírez Loza nos confió una anécdota de una persona colombiana que murió en la Casa Oasis, tras haber sido atendido en ese lugar, dado que aquí no tenía familiares ni amigos y finalmente recibió un apoyo, atención y cariño, en los últimos meses de su vida, tras haber dejado el Hospital Hidalgo y ser trasladado a este lugar por petición propia.

Dijo que todos los pacientes dejan una enseñanza, y recibe cuidados no sólo paliativos, sino también emocionales y espirituales, que al final disminuyen en gran proporción el dolor que tienen y que sería mayor si no recibieran este tipo de atención. Al final, parten con más tranquilidad y lo más importante, con mucho menos sufrimiento.

MODELO DE ATENCIÓN ÚNICO EN EL ESTADO

“Es un modelo de atención muy humano y la casa está para ayudar al paciente a bien morir y esperemos que todos los pacientes que estén con nosotros vivan en las mejores condiciones. El objetivo es el paciente, y lograr que viva lo poco o lo mucho que Dios le permita, en las mejores condiciones.

En muchos de los casos que hemos tenido pacientes, a veces aunque la familia tenga toda la voluntad de cuidar a su familiar, no tiene en casa el espacio idóneo para manejar ese tipo de pacientes, y es ahí donde nosotros entramos a apoyarlo”.

Dijo que en Aguascalientes la Casa Oasis es la única institución para pacientes terminales, y que en toda la república no existe otro con las mismas características, aunque hay en otras entidades algunas instituciones con modelos de atención que realizan atención a pacientes terminales, “pero el hecho de tener la casa, con todo el apoyo de la Diócesis y el apoyo de la Congregación, le da el plus a esta institución, y sobre todo, con pacientes que en la etapa terminal, tiene mucho más peso el apoyo espiritual y emocional, más que otro tipo de apoyos”.

Comentó que el apoyo médico siempre es de mucha utilidad, “pero en esta etapa de la enfermedad, es muy importante el auxilio espiritual”.

En este año dijo que se han ido ya varios pacientes, de alrededor de los 30 que se han tenido, de los cuales una buena cantidad, por lo menos una tercera parte, ya falleció, y que otra parte de los ingresados que fueron apoyados en un período crítico de la enfermedad, pero que han mejorado, se ha ido a su casa. El resto de pacientes es con los que se cuenta en estos momentos en la Casa Oasis.

A su vez, en la misma casa se da apoyo a pacientes externos, en lo poco o lo mucho que Dios les permita vivir, primero se les da apoyo de psicología y tanatología, a quienes no deciden ingresar a este centro, pero a ellos se les ofrece el apoyo emocional.

“Aparte hay familias muy dedicadas a atender a este tipo de pacientes en esta etapa y si no cumplen ese criterio o simplemente, el paciente no tiene la voluntad de venirse, se le ofrece este apoyo espiritual y emocional, a través del programa de Pastoral de la Salud que también maneja directamente la Diócesis de Aguascalientes”, agregó.

SI LO HACEMOS ENTRE TODOS, ES MENOS DIFÍCIL Y MENOS COSTOSO

Dijo que en realidad, son muchas las actividades que hace la Iglesia Católica y no solamente se dedican a dar misas y a confesar, sino apoyos como el de esta Casa Oasis para enfermos terminales.

Finalmente, destacó que la Casa se sustenta con donativos de toda índole, si bien depende de la Diócesis, pero hay toda una asociación civil, de algunos empresarios que tienen también todo el empeño de apoyar a la casa y es la manera en la que se subsiste.

También se tienen donativos de manera mensual, y también se reciben donaciones en especie, de lo que es despensa, fruta, verdura, carne, pañales, toallitas, porque de alguna manera, todo esto se consume las 24 horas del día, “y la idea es que hay muy buena voluntad de muchas personas y no hay semana que no se tenga algún donativo de pañales, cobertores, ropa de cama, alimentos, que nunca faltan y todo es donado y como siempre les digo: si lo hacemos entre todos, es menos difícil o menos costoso, depende cómo lo queremos ver”.

La gente no se ha cansado de apoyar, pero sigue presente Oasis y que se espera, se sumen más, pues los recursos son finitos, y a veces la necesidad es infinita.

En ocasiones, el aceptar pacientes o no también va a depender de los recursos y aunque se tenga voluntad de aceptarlo, “los recursos son limitados y valdría la pena, invitar a la población a que se sume a este proyecto muy loable y que lo maneja la Diócesis, pero aunque lo maneje la Diócesis se acepta a todo tipo de pacientes, de religiones diferentes. No es limitativo de la religión católica, también podemos aceptar todo tipo de pacientes, dijo, al comentar que las puertas de Oasis están abiertas para los pacientes no sólo de Aguascalientes, como ya ha habido casos de personas que no son de aquí, pero han recibido la atención en este espacio no sólo médico, sino de gran respaldo emocional y espiritual para enfermos terminales”.

Finalmente, dijo que las alas de la caridad se extienden a todo el mundo y que si de verdad queremos apoyar al paciente necesitado, no nos debe importar ni su creencia, ni sus condiciones de vida y que esto es lo que menos debe importar.

Finalmente, la casa ocupa un espacio de una hectárea y a su vez, se construyó en el terreno que originalmente pertenecía al CRIT, y con el gobierno anterior se hicieron todas las gestiones para dar este terreno en comodato a la casa Oasis y al conjunto de empresarios, (cuyo patronato preside Mauricio Duarte Rodríguez), a su vez, también el Gobierno del Estado, en su momento, dio una generosa aportación para que se edificara esta Casa.

“Gracias a estos apoyos tan importantes de los empresarios, comentó, se hizo realidad que hoy estemos en estas instalaciones de Casa Oasis”, dijo finalmente el entrevistado, quien destacó que esta realidad es no sólo para Aguascalientes, porque no hay límites para aceptación de los pacientes que han venido no sólo del extranjero, sino también de entidades cercanas, como Zacatecas y Jalisco.

Y la Casa Oasis seguirá caminando para apoyar a los enfermos terminales, quienes con todo el respeto que se merecen, “para nosotros son un libro abierto, del que podemos aprender muchísimo, pues tienen condiciones diferentes y formas de entender todo este proceso de la enfermedad terminal y pensando también en el período final de la vida, que es la muerte. De los que han fallecido, finalmente, se ha cumplido con el objetivo de ingresar a la Casa, de no haber tenido dolor o el mayor control de las molestias posibles y lo más importante, el apoyo espiritual y emocional, pues en esa parte de la enfermedad, cuando hay mucha ansiedad o angustia por el entorno de la muerte, duplica o triplica las molestias y el hecho de tener una paz espiritual u emocional, es menos difícil, me atrevo a decir, el control de sus molestias”.

A un año cuatro meses, la Casa ha dado frutos y todos los pasos que le falta caminar los seguirá dando, comentó finalmente.