Empresas de autopartes sólo trabajan a un 75% por crisis de Nissan e incertidumbre comercial

La situación de gran incertidumbre provoca crisis en las empresas de autopartes de Aguascalientes, que están trabajando al 75 por ciento de su capacidad, tanto por la indefinición del Tratado de Libre Comercio, como por la caída de la producción y venta de la Nissan como principal factor, aunque no es el único, dijo Rogelio Padilla de León, dirigente del Sindicato Único de la Industria Automotriz (SUTIAG).

Acerca de que si le pega también y en qué medida el desplome en producción, exportación y venta de autos de Nissan a las compañías proveedoras como la que él representa, comentó que debido a esta situación, no se espera nada bueno de las próximas reuniones del gobierno mexicano con Estados Unidos, debido a que los funcionarios mexicanos no han sabido negociar y esto ha dado como consecuencia que el panorama sea adverso para las empresas automotrices y que se esté generando un clima de inseguridad, debido al que varias empresas podrían pensar en reubicarse, como ya sucede con Toyota, que de Baja California trasladará su producción a San Antonio, pues ante el pago de aranceles, prefiere invertir en un lugar en donde, aunque la mano de obra es más cara, de 3 mil operarios quedará con 500, gracias a los procesos de robotización y mecanización, y que así como esta empresa, otras podrían seguir el mismo camino para evitar el pago de elevados aranceles.

Añadió que las empresas de autopartes no están trabajando al 100%, y que es una situación en la que desde hace tiempo están a la baja y hoy están trabajando al 75 por ciento de su capacidad instalada.

“Esa parte les ha pegado y entran otros factores, para algunas empresas que no necesariamente le venden a Nissan, pero le venden a Estados Unidos, las exportaciones han bajado, la venta de vehículos ha bajado y eso está provocando ya un problema y una crisis en las empresas de autopartes, en algunas más y en otras menos, pues las empresas que están diversificando su producción en diferentes marcas tienen la posibilidad de apuntalarse mejor porque tienen un mejor nivel de producción, sin embargo, la mayoría de productores anclados en Aguascalientes, pertenecen a Nissan, y si baja su producción, baja su venta, también aquí nos baja el requerimiento de autopartes”.

El panorama no es tan alentador en el ramo automotriz y aunque ya prácticamente está resuelto el T-MEC, “estamos esperando a ver qué pasa en la reunión del lunes, la continuación de la negociación del T-MEC, aunque prácticamente las empresas están tomando sus medidas a sabiendas de que van a tener que pagar un arancel, pues EE.UU. trae la firme idea de que la integración del auto se tiene que dar en un 85 por ciento de las autopartes que se fabrican en Norteamérica, esto coloca a las empresas en una dificultad y sobre todo, no están siendo competitivas”.

TOYOTA YA TOMÓ SU DECISIÓN DE TRASLADARSE A SAN ANTONIO

Dijo que, por ejemplo, Toyota ya tomó la decisión de trasladar su producción a San Antonio, lo cual es una decisión muy importante que tomó una armadora muy sobresaliente que está en Baja California, y la producción de la Tacoma, camioneta de alta demanda, ya la trasladó a dicho país.

La empresa prefiere trasladar la producción a Estados Unidos a pagar un arancel, pues aunque tiene una mano de obra mucho más cara, (con la hora en alrededor de 35 dólares), aquella planta va a estar más automatizada, tendrá mayor tecnología, estará más robotizada y en lugar de 3000 trabajadores, va a tener 500, y si tiene que pagar esa mano de obra más cara, se justifica porque ya no va a pagar el arancel.

“Son decisiones que se empiezan a dar, ya estamos en un semáforo amarillo, y quizá un colorcito más subido porque sí tenemos ya un alto riesgo en ese sentido y, pues, vamos a ver qué pasa el lunes y lamentablemente, también, en las negociaciones que se están llevando a cabo con Estados Unidos, nuestros funcionarios mexicanos no se les ve la capacidad de poder enfrentar y, sobre todo, contrarrestar todas las decisiones que quiera tomar Estados Unidos. Prácticamente, nos están poniendo a su merced, a lo que ellos digan, y eso a los inversionistas ya no les está gustando”.

En las empresas proveedoras locales ya se trae a gente de más, a la cual no se le ha dado de baja porque están esperando a ver qué decisiones se toman, y si puede haber un giro para poder tener una mejor oportunidad, “pero estamos en una situación de mucha incertidumbre. Los inversionistas extranjeros no van a querer invertir en México porque tenemos una inestabilidad y una incertidumbre, y dice Estados Unidos, ‘Vamos a realizar un tratado a un año’, pero en un año no se va a poder tener planeación, una inversión y no se puede tener un riesgo en ese sentido. Eso nos coloca en una situación muy difícil”.