Luego de llamar “la Chimoltrufia refinada” al diputado del PRD, Emanuelle Sánchez Nájera, a manera de burla, el legislador de MORENA, Fernando Alférez, manifestó que para él ya no es novedad que le digan “te voy a dar una chinga”, luego del desencuentro que tuvo con el perredista en el pleno del Congreso del Estado.
“Más viniendo del representante popular de un partido que está muerto y que además es el vocero oficioso de una bancada parlamentaria aliada con el PRD, cuando ese no es su papel”, agregó.
Y señaló que su oponente es el encargado de hacer el trabajo sucio de la fracción panista, ya que no hay ni una sola voz en Acción Nacional que realice el trabajo del legislador Emanuelle Sánchez Nájera; “él puede estar en contra de la Presidenta de México, al subir a la tribuna con argumentos desde su posición ideológica”.
El diputado morenista consideró que el debate se puso tenso, por lo que el perredista en su posición de vicepresidente de la Mesa Directiva del Congreso, cayó en la trampa de la falta de argumentos y “recurrió al insulto para referirse a mi persona”.
El morenista consideró que el perredista cayó en la trampa de la falta de argumentos.
Por lo anterior, agregó que el actuar de Sánchez Nájera refleja una carencia de temple y razonamiento, además de que quedó al descubierto una profunda debilidad en la comprensión del ejercicio de la democracia; “yo en ningún momento lo ofendí, sino que lo describí, le dije testaferro, es decir, un presta nombre”.
Fernando Alférez aclaró que esto no se trata de un asunto personal, ya que él comprende que se pueden dar este tipo de situaciones en el Congreso del Estado cuando se debaten temas fundamentales, como lo fue el caso del nombramiento del titular del Órgano Superior de Fiscalización del Estado de Aguascalientes (OSFAGS), además del veto que hizo la gobernadora a la iniciativa que pretendía cobrar un impuesto del 2% a las plataformas digitales.
Finalmente, manifestó que el ataque personal que pueda llegar a recibir no es de su interés, sino que lo importante es que los temas fundamentales no queden de lado con ese tipo de desencuentros.
