Tras la segunda convocatoria a paro de labores de los trabajadores de confianza de Nissan Aguascalientes para ayer viernes 8 de mayo y, otra vez no hubo respuesta y todos se presentaron a realizar sus actividades de manera normal y sin contratiempos.
A pesar del llamado que ya se ha realizado en dos ocasiones para que el personal de confianza exija un trato laboral equitativo y que no solamente los trabajadores sindicalizados sean los que reciban el pago del bono de garantía de los 25 días de salario, al no haberse registrado utilidades del anterior año fiscal.
En ambos casos se ha dicho que esta convocatoria al paro de labores es solamente una acción que busca provocar un ambiente de inestabilidad y zozobra dentro de la planta.
En el comunicado que estuvo circulando se le dio por primera vez parte de una medida legítima, pacífica y organizada ante la falta de condiciones laborales equitativas dentro de la empresa. Señala también que existe una profunda inconformidad del personal que labora desde distintas áreas de operación, administración, supervisión y control.
Incluso se precisaba que dicho paro no obedecía a intereses ajenos al bienestar institucional y tampoco a una postura de confrontación contra algún grupo, sino que, por el contrario, era exigencia legítima de justicia laboral, sustentada en principios elementales de equidad, proporcionalidad y reconocimiento al trabajo desempeñado.
En la convocatoria se mencionaba que la exclusión sistemática del personal de confianza a beneficios que reconocen el esfuerzo colectivo, por lo que la medida discriminatoria los vulnera para un trato digno e igualitario en el ámbito laboral.
Sin embargo, a pesar de la narrativa de inconformidad, la realidad fue que tanto en las líneas de producción como en las oficinas administrativas todo marchó con absoluta calma, con una asistencia total que desarticuló cualquier intento de protesta.
De esta manera, al no concretarse el cese de actividades y prevalecer la estabilidad institucional, el movimiento se registró formalmente como el segundo paro fallido.
