Las alzas en los precios de los alimentos y bebidas dispararon el costo de la canasta básica, impactando en la economía familiar y también en la inflación que escaló al 3.8% anual en enero pasado, reveló ayer el Instituto Nacional de Estadística y Geografía, INEGI por sus siglas.
Al presentar los indicadores de la línea de pobreza, el organismo federal que tiene su sede en esta ciudad reportó que la cuesta de enero tuvo un arranque difícil para la economía general y en particular de las familias, motivada por la actualización de precios en varios de los productos que conforman la llamada canasta básica, teniendo mayor impacto en los costos de refrescos, leche, carne y otros productos.
Con ese fenómeno, se precisa que en enero pasado, el costo de los productos que se consideraron en la canasta alimentaria presentó un crecimiento anual de 3.8% en el ámbito rural y de 5.1% en el rural.
INFLACIÓN GENERAL
En ese marco, el INEGI reportó que la inflación general anual de enero de 2026 fue de 3.8%, lo que representó un aumento de 0.2 puntos porcentuales respecto a enero de 2025, que fue de 3.6 por ciento.
Por su parte, la inflación general mensual de enero pasado (0.4%) aumentó en 0.1 puntos porcentuales respecto al mes anterior. Este regreso a la tendencia que se registró en octubre de 2025, mes en el que la inflación se mantuvo en 0.4 por ciento.
Asimismo, se menciona que en enero pasado, los cambios porcentuales mensuales de las Líneas de Pobreza Extrema por Ingresos, referentes a la canasta alimentaria, fueron de 0.5% en el ámbito rural y de 0.8% en el urbano.
AUMENTO DE PRECIOS
El rubro de refrescos de cola y de sabores fue el de mayor incidencia en la variación en el ámbito rural y en el urbano fue el de alimentos y bebidas consumidas fuera del hogar. En segundo lugar, en el ámbito rural, fue el de limón y en el urbano, el de refrescos de cola y de sabores, mientras que el tercer rubro con mayor incidencia en el ámbito rural fue el de alimentos y bebidas consumidas fuera del hogar y, en el urbano, el de limón.
Respecto al comportamiento anual de las líneas de pobreza, el cambio por porcentual fue de 3.8% en el ámbito rural y de 5.1% en el urbano. El cambio en la zona rural fue similar a la inflación general anual (3.8%), mientras que, en el caso del urbano, la superó. En comparación con enero del año pasado, la variación anual de las líneas de pobreza extrema fue de -0.2% en el ámbito rural y de 1.6% en el urbano; se observa un incremento de 3.9 y 3.5 puntos porcentuales, respectivamente.
Los rubros de alimentos y bebidas consumidas fuera del hogar, de bistec de res y de leche pasteurizada de vaca fueron los que más contribuyeron al incremento anual del valor monetario de la canasta básica, en ambos ámbitos, es decir en el rural y en el urbano.
El rubro de alimentos y bebidas consumidas fuera de hogar presentó mayor incidencia en el ámbito urbano, mientras que el de bistec de res presentó mayor incidencia en el rural. Tanto en el ámbito rural como en el urbano, la leche pasteurizada de vaca fue el tercer rubro que contribuyó al aumento de la canasta alimentaria.
