Precios topados de gasolina Regular en riesgo de provocar cierres y traspasos de estaciones

José Luis Bonilla

Gasolina regular bajo un tope de precio de 24 pesos por litro amenaza con complicar de manera severa el panorama para los empresarios gasolineros si se extienden las medidas de contención de costos. Mantener esta restricción por más tiempo resultará contraproducente para el sector, ya que podría suprimir la venta de ese combustible en algunos expendios o llevar incluso al cierre de los establecimientos debido a lo pernicioso que ha sido dicha medida.

El impacto financiero del control de precios en las estaciones de servicio

La situación económica de los expendios de combustible atraviesa por momentos críticos derivados de las políticas de contención implementadas a nivel federal. Empresarios del sector indicaron que el precio topado de la gasolina de mayor consumo le ha restado utilidades de manera significativa a las empresas, “tan es así que se está dando el fenómeno de los traspasos de los expendios y en otros casos se ha decidido mejor retirarse del mercado por la incosteabilidad”.

La complejidad del mercado energético actual se incrementa debido a factores internacionales y de política fiscal interna. La problemática se ha tornado más compleja porque se han eliminado gradualmente los subsidios y porque con la guerra está encareciendo el petróleo y sus derivados, de manera que si las autoridades federales insisten en mantener topado el precio de la gasolina verde, el resultado podría ser catastrófico porque ningún negocio puede trabajar sin utilidades.

Extenderán convenio de precio topado de forma voluntaria a fuerzas

Las señales emitidas por el gobierno federal apuntan a la continuidad de las políticas de contención tarifaria, a pesar de la inconformidad generalizada de los permisionarios. Gasolineros señalaron que ya fueron avisados de que las autoridades federales tienen toda la intención de renovar el acuerdo “voluntariamente a fuerzas”, para no subir el precio de la gasolina verde, medida que sólo vendrá a agudizar la crisis que ya enfrenta el sector por la falta de estímulos fiscales y el encarecimiento del producto.

Mantener la tarifa límite de venta al público se vuelve insostenible bajo las condiciones actuales de proveeduría y carga fiscal. “Como están las cosas es muy difícil sostener el precio de 24 pesos el litro de la gasolina Regular, cuando los proveedores están encareciendo el combustible y el gobierno también está aumentando los impuestos por la venta de los combustibles, impactando en las utilidades de los establecimientos”, expusieron empresarios que no ven positivo el alargue del famoso “acuerdo voluntario” para mantener el costo topado de la gasolina verde.

Las gasolinas dejan de ser negocio rentable para el sector

La rentabilidad del negocio gasolinero se encuentra amenazada de forma directa por la combinación de precios controlados y costos al alza en toda la cadena de suministro de petrolíferos. El control del precio de la gasolina Regular y el encarecimiento que están aplicando los proveedores en todos los refinados del petróleo, en este caso el diésel y las gasolinas verde y roja, “lo único que está provocando es que se trabaje con bajos rendimientos (ganancias) y que la venta de combustibles haya dejado de ser rentable, por eso los cierres y traspasos de estaciones de servicio por todo el país”.

Ante este escenario de presión institucional y comercial, los empresarios señalan que la aceptación de las medidas gubernamentales ocurre bajo condiciones de coerción indirecta. Mencionaron que aunque no se está de acuerdo en el famoso “acuerdo voluntario a fuerzas” para tener topado el precio de la gasolina, “lo más seguro es que la medida se acatará a regañadientes, porque de lo contrario habrá todo tipo de presiones contra los gasolineros que no se alineen, pues así es como se las gastan las autoridades federales para tener el control del precio y del sector”.

El condicionamiento operativo se manifiesta a través de revisiones rigurosas por parte de las dependencias gubernamentales encargadas de la supervisión comercial y energética. “Se dice que el acuerdo que se firmará nuevamente con la representación de los gasolineros es voluntario y que no habrá penalidades, sin embargo de inmediato se mandan las revisiones de Profeco, Secretaría de Energía y de otros organismos para aplicar sanciones por cualquier motivo, en contra de quienes aumenten el precio de la gasolina Regular”, expusieron.