Tras la amenaza de los gasolineros de hacer un paro y dejar de expender combustible, porque están al punto de la quiebra, el presidente de la Cámara Nacional del Autotransporte de Carga (CANACAR), Roberto Díaz Ruiz, descartó que todos los empresarios de ese sector puedan ponerse de acuerdo para tomar dicha acción.
Consideró que esa medida sería muy difícil y lo que sucede es que se les están mermando sus utilidades; “yo siempre he estado en desacuerdo con que se les pida vender con pérdida; los camioneros lo hacemos con tal de no perder al cliente”.
Por otro lado, señaló que la situación actual del país no es la mejor, ya que se encuentra sumida en una crisis económica, de inseguridad y de salud; “en el discurso todo está de maravilla, pero lo que realmente se vive es otra”.
El empresario puso como ejemplo que en esta edición de la feria los mismos comerciantes han reportado bajas ventas, porque hay muchos mirones, pero pocos compradores por la falta de dinero.
Subrayó que la situación económica a nivel mundial no se encuentra en su mejor momento, por lo que la renegociación del T-MEC provoca una incertidumbre, por lo que, de llegarse a llevar a buen puerto, se daría incertidumbre a muchas inversiones nacionales y extranjeras, sobre todo en el sector automotriz.
Díaz Ruiz manifestó que, aunado a la guerra en Medio Oriente, las decisiones que se han tomado desde la administración pasada tampoco han venido a favorecer la estabilidad en el país; “pero lo que vino a descomponer el panorama fue la guerra y la amenaza de riesgo de que se termine el T-MEC, que es algo de vida o muerte”.
Por lo anterior, puso el ejemplo de qué sería de Aguascalientes sin Nissan, ya que se podrían perder cerca de 40 o 50 mil empleos. “El hecho de que este año no vaya a haber pago de utilidades habla de una situación complicada, porque si así están las grandes empresas, ¿cómo estaremos los más pequeños?”.
