En la Catedral Basílica, el Obispo de la Diócesis de Aguascalientes, Juan Espinoza Jiménez, encabezó la tradicional ceremonia del Fuego Nuevo, una de las celebraciones más importantes de la Iglesia Católica durante la Vigilia Pascual, la cual simboliza la Resurrección de Cristo y el triunfo de la luz sobre la oscuridad.
La ceremonia arrancó con la Catedral en completa oscuridad; posteriormente, Monseñor bendijo el Fuego Nuevo y se encendió el cirio pascual. Durante la celebración, Monseñor dirigió un mensaje a los fieles, en el que señaló que la Iglesia entera vela frente al sepulcro vacío y que la celebración comenzó en la oscuridad, encendiendo el Fuego Nuevo, para que poco a poco la luz del cirio pascual venciera las tinieblas.
“La Iglesia entera vela frente al sepulcro vacío, hemos comenzado en la oscuridad, encendiendo el Fuego Nuevo y poco a poco la luz del cirio pascual ha vencido las tinieblas. Este signo no es solo un rito, es la proclamación viva de que Cristo ha resucitado y su luz no puede ser apagada”, dijo.
Espinoza Jiménez señaló que así como inicia la celebración en la oscuridad, también las personas llegan muchas veces con sus propias oscuridades, como el peso del pecado, el cansancio del camino de la vida, las heridas del corazón, las incertidumbres del tiempo actual, la violencia, la injusticia, el dolor de las familias, la incredulidad y la falta de respeto a las cosas de Dios, por lo que la Pascua es ante todo un mensaje de consuelo.
“Esta noche también nosotros estamos llamados a ese encuentro; tal vez llegamos con nuestras propias oscuridades a esta celebración: el peso del pecado, el cansancio del camino de la vida, las heridas del corazón, las incertidumbres de nuestro tiempo, la violencia, la injusticia, el dolor de tantas familias, la incredulidad, las ofensas, la falta de respeto a las cosas de Dios. Por eso esta Pascua es ante todo un mensaje de consuelo, Cristo vive y, porque Él vive, también nosotros viviremos; no estamos solos en este mundo”, refirió.
Finalmente, el Obispo de la Diócesis de Aguascalientes hizo un llamado a los fieles a vivir la Pascua con congruencia, dejando el pecado, construyendo la paz, defendiendo la vida, trabajando por la justicia, siendo responsables y honestos en el trabajo, anunciando el Evangelio y comprometiéndose a servir en su comunidad parroquial, para convertirse en signos de esperanza en medio de un mundo que, dijo, muchas veces parece confuso.
