Iglesia llama a padres a retomar su papel ante la violencia en Aguascalientes

José Luis Bonilla

La juventud está descarriada: El padre Casimiro Serna advierte que la falta de autoridad y guía en los hogares propicia la violencia callejera e inseguridad en Aguascalientes.

Ante el incremento de hechos violentos y problemas sociales que involucran a las nuevas generaciones en la entidad, la Iglesia llama a padres a retomar su papel fundamental en la guía y educación de sus hijos. Las recientes problemáticas de inseguridad y conflictos callejeros han encendido las alertas en la sociedad local.

La juventud descarriada y el impacto en la seguridad

La juventud está descarriada, por eso tantos problemas, advirtió el padre Casimiro Serna al externar su preocupación por el rumbo que está tomando la sociedad hidrocálida. Para el sacerdote, la violencia callejera e inseguridad son el resultado directo del desentendimiento de los padres hacia sus hijos y la familia misma.

El padre Casimiro Serna exhortó a los tutores a asumir con firmeza la responsabilidad que tienen para educar, señalando que la falta de supervisión y el abandono de las obligaciones familiares están generando un vacío que rápidamente es ocupado por conductas de riesgo.

Luego de señalar que se debe rechazar la violencia y la inseguridad que está ganando terreno por diversos factores y de pronunciarse por que haya mayor presencia de los soldados en las calles, carreteras y comunidades para coadyuvar en la pacificación que se necesita, el sacerdote lamentó que en plena Semana Santa hayan ocurrido hechos de sangre en las calles de Aguascalientes.

“Me pregunto qué es lo que está aconteciendo, dónde están los padres de familia, dónde está la autoridad que no puede controlar la situación, algo debe hacerse antes de que el problema escale a niveles incontrolables como ocurre en varias ciudades del país”, mencionó el padre Casimiro Serna.

Fallan padres de familia y autoridades en la contención social

Cuestionado sobre las riñas campales, las muertes violentas y los accidentes registrados en los días santos, el padre Casimiro Serna lamentó que Aguascalientes se esté descomponiendo por hechos como esos, donde los padres de familia y las autoridades tienen responsabilidad por no tener el control sobre los hijos y por no definir estrategias que vayan al fondo de la problemática que se está viviendo desde tiempo atrás.

Frente a este escenario de creciente tensión, el sacerdote también se pronunció por que haya mayor presencia de los soldados en las calles, carreteras y comunidades para coadyuvar en la pacificación que se necesita en el estado.

“Automáticamente tenemos que rechazar la violencia, sí, todas esas riñas callejeras, todas esas balaceras y quién sabe cuántas cosas más que están sucediendo en nuestro Estado, en nuestra ciudad, incluso en nuestra ciudad. Cómo va a ser posible que esto de verdad se permita, se deje. Entonces, yo me pregunto para qué tenemos a las Policías y al Ejército mismo, para qué es el Ejército si no es para hacer todas estas cosas; es lo que me pregunto una y mil veces. Qué es lo que está aconteciendo entonces; no pueden ellos, no pueden ellos de verdad hacer actividades para pacificar, para tranquilizar el ambiente, pues no es posible dejar que suceda lo que suceda”, cuestionó.

Padres de familia omisos y rebasados por la falta de autoridad

El religioso advirtió que sin lugar a dudas el problema de la inseguridad está creciendo por la falta de control de los padres de familia sobre los hijos, la falta de respeto de los hijos hacia los padres y porque ahora los niños y jóvenes, amparados en sus derechos, quieren hacer todo a su manera, olvidándose de la importancia del respeto a los padres y del orden que debe haber en su conducta diaria.

Para el padre Casimiro Serna, la pérdida de valores tradicionales y el rechazo a la disciplina interna de los hogares están fracturando la convivencia pacífica en Aguascalientes.

“Yo creo que los aguascalentenses somos personas de fe, de confianza, de esperanza y, sin embargo, lo echamos todo a la borda, porque queremos vivir como a nosotros nos da nuestra regalada gana y eso para nada está bien”, subrayó el sacerdote.

El fenómeno no recae únicamente en el comportamiento de las nuevas generaciones, sino de manera primordial en las figuras adultas del hogar que han optado por la omisión y el desentendimiento de su rol principal.

“Pero esto no sólo es cosa de los jóvenes, sino sobre todo de los padres de familia que se han desentendido de su obligación primaria que es la de educar y guiar a sus hijos, permitiéndoles hacer lo que les venga en gana”, puntualizó.

Para finalizar, el padre Casimiro Serna recalcó que el origen de múltiples crisis sociales radica en el abandono de las labores de crianza en el interior de los hogares hidrocálidos:

“Este es otro problemón enorme, porque los hijos no quieren escuchar a los padres y los padres no toman la conciencia realmente de que ellos recibieron como misión el educar a sus hijos, educarlos, ahí está la falla que está dando origen a muchos problemas sociales”, concluyó.