Ley Malena es la iniciativa en materia de violencia por ataques con ácido, sustancias químicas o corrosivas hacia las mujeres que presentó le diputade de MORENA, Rodrigo González Mireles, marcando un paso relevante en la agenda legislativa en materia de protección a las mujeres con la presentación formal de esta nueva propuesta jurídica.
Esta propuesta busca transformar el marco normativo actual para garantizar mayor protección, sanción y justicia para las víctimas de este tipo de agresiones en la entidad, estableciendo bases claras tanto en el ámbito de la salud como en el penal.
Ejes fundamentales de la iniciativa
Durante la exposición de motivos, el promovente explicó que ésta se construye sobre dos ejes principales.
El primero consiste en reconocer expresamente en la Ley de Acceso a la violencia por ataques con ácido, sustancias químicas o corrosivas, reforzar las obligaciones del sector salud y mejorar el registro institucional de los casos.
En el segundo eje se establece tipificar de manera autónoma en el Código Penal las lesiones causadas por este tipo de agentes, establecer agravantes por razones de género y articular su persecución con la tentativa de feminicidio cuando la magnitud del ataque así lo exija.
Una de las formas más crueles de violencia de género
Al respecto Rodrigo González Mireles sostiene que la violencia contra las mujeres con ácido, sustancias químicas o agentes corrosivos es una de las formas más crueles de violencia de género, pues causa daños físicos graves, desfiguración, discapacidad e incluso la muerte, además de secuelas psicológicas, sociales, económicas y permanentes en su proyecto de vida.
Asimismo, el legislador destacó que desde MORENA existe el compromiso de asegurar los derechos de las mujeres, respaldando iniciativas que fortalezcan su protección, dignidad y bienestar.
El origen histórico y social de la propuesta
La “Ley Malena” tiene su origen cuando una joven saxofonista, oaxaqueña y comunicadora, María Elena Ríos, fue víctima de un ataque por parte de un sujeto que le arrojó una cubeta con ácido sulfúrico en su rostro y manos, lo que le provocó quemaduras de segundo y tercer grado en el 80% de su cuerpo.
Tras el ataque Malena se tuvo que someter a múltiples intervenciones quirúrgicas como parte de su rehabilitación, actualmente ella es activista en contra de la violencia de género.
Hacia la justicia reparatoria y la prevención
Esta iniciativa busca trascender el ámbito legislativo para convertirse en un mecanismo real de justicia reparatoria y prevención. Al nombrar y castigar específicamente estos ataques, se rompe con la invisibilidad jurídica que muchas veces revictimiza a las mujeres al procesar estas agresiones como simples lesiones.
Con esta propuesta, el trabajo legislativo en torno a la Ley Malena coloca sobre la mesa la urgencia de erradicar la impunidad y ofrecer respuestas institucionales contundentes frente a la violencia extrema contra las mujeres.
