Madres buscadoras en Aguascalientes denuncian falta de empatía del Gobierno de México

Deniz Orduña

La crisis de desapariciones en el territorio nacional ha alcanzado un punto crítico de tensión entre las autoridades federales y los colectivos de familiares. Recientemente, madres buscadoras de Aguascalientes expresaron su profunda indignación y decepción ante la postura asumida por la actual administración federal, señalando una evidente carencia de sensibilidad frente a la tragedia que viven miles de familias.

Prioridades gubernamentales bajo la lupa

El núcleo del descontento se centra en la respuesta de la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez. Según denuncian las activistas, el interés de la funcionaria se ha desviado hacia la investigación del traslado y la movilización de los colectivos hacia la Ciudad de México —en el marco del Mundial—, en lugar de centrar sus esfuerzos en la tarea fundamental: revisar la manera de localizar a las personas desaparecidas.

Este enfoque gubernamental ha sido calificado como un acto de indolencia. Guadalupe Carrillo, vocera del colectivo Caso Maverick, externó la postura del grupo: “Existe una gran decepción por la respuesta que se obtuvo por parte del gobierno; todas las madres buscadoras teníamos la expectativa de visibilizar la injusticia que predomina en este país”.

El sacrificio detrás de la búsqueda

Con la voz quebrada por el dolor, la activista Guadalupe Carrillo desmintió las sospechas oficiales sobre el financiamiento de sus traslados. La activista detalló el enorme esfuerzo humano y económico que implica para una madre intentar localizar a un ser querido:

“Las madres buscadoras se van con unos pesos, no saben qué van a comer ni cómo van a regresar, pero es tanto su amor, su cariño, que hacen lo imposible por ir a buscar a su familiar; nadie las apoya”.

La crítica hacia el sistema es tajante: las familias de las víctimas han sido violentadas por años por el mismo gobierno que debería protegerlas y garantizar su seguridad. Según las denunciantes, la administración federal parece estar más interesada en ocultar la realidad que en resolverla. “Lo único que se quería es que el mundo entero no se diera cuenta de la problemática que tenemos en México”, enfatizó la vocera.

Un llamado a la humanidad ante la indiferencia

La situación que atraviesan las familias es devastadora. Guadalupe Carrillo señaló que las desapariciones en México son un fenómeno cotidiano que se refleja en el hallazgo constante de fosas clandestinas, campos de exterminio y grandes cantidades de restos óseos a lo largo y ancho del país.

No obstante, el abandono institucional ha contrastado con la solidaridad externa. Mientras el Gobierno de México mantiene una actitud que las buscadoras califican de indiferente y vulneradora, los visitantes extranjeros presentes en el país por motivo del Mundial han ofrecido gestos de humanidad: “Con un abrazo y decirnos: estamos con ustedes”.

La falta de empatía social y oficial

Finalmente, la indignación también alcanza a la sociedad civil. Las madres buscadoras denunciaron un hecho lamentable ocurrido durante sus movilizaciones: la falta de respeto hacia las fichas de búsqueda.

“¿Cómo es posible que agarren las lonas con las fichas de búsqueda para cubrirse de la lluvia, cuando con sacrificios las madres buscadoras obtienen los recursos para hacer visible el problema?”, cuestionó la integrante del colectivo Caso Maverick.

El cuestionamiento central de las madres buscadoras de Aguascalientes hacia Rosa Icela Rodríguez sigue vigente: el gobierno debería preocuparse por buscar los medios efectivos para encontrar a las personas y evitar que las desapariciones sigan ocurriendo, en lugar de cuestionar de dónde salieron los recursos de quienes solo buscan verdad y justicia para sus hijos, hermanos y esposos.