El presidente de la Asociación de Escuelas Particulares señala que la falta de educación provoca destrozos en protestas.
Ante los actos de vandalismo registrados durante algunas marchas, el presidente de la Asociación de Escuelas Particulares, Héctor Sánchez Espinoza, señaló que estas conductas reflejan un rezago en la formación cívica y educativa del país, advirtiendo que afectar a terceros y dañar el patrimonio urbano genera un efecto contraproducente para las causas que se defienden.
Durante una postura crítica sobre el desarrollo de las protestas, el representante del sector educativo privado puntualizó que el ejercicio de alzar la voz no justifica la destrucción ni la falta de respeto hacia la comunidad ni hacia la propia ciudad.
El respeto se construye dando respeto: Héctor Sánchez Espinoza
Profundizando en su postura, el líder gremial enfatizó que los grupos inconformes deben partir del principio elemental de la reciprocidad social si buscan ser respaldados por la ciudadanía general.
“Si los colectivos de mujeres quieren respeto, deben empezar por darlo; nadie les dice que no están en lo correcto, pero de eso a que, porque existen los violadores, los asesinos o los feminicidas, cometan estos actos rayoneando, rompiendo e irrumpiendo en lugares o comercios, dejando una huella de basura y de mugre, eso va a causar todo lo contrario”, sentenció Héctor Sánchez Espinoza.
Asimismo, el dirigente recalcó que este tipo de acciones violentas o vandálicas exponen una problemática profunda vinculada directamente al sistema de enseñanza nacional.
“La educación en México no es precisamente ahorita el mejor nivel que estamos alcanzando y esto genera obviamente disturbios en ese tipo de protestas o manifestaciones que yo en particular, y es pensamiento creo yo generalizado, a las personas que no estamos inmersas en este tipo de protestas o de mensajes, sí nos vemos afectadas”, agregó.
Desacuerdo ciudadano ante las afectaciones cotidianas
El impacto en la movilidad urbana y en la dinámica diaria de los habitantes de Aguascalientes es otro de los puntos que generan mayor fricción social. Para el sector educativo particular, la ciudadanía no respalda que las vías de comunicación y los espacios comunes se vean interrumpidos o severamente dañados bajo el argumento de una protesta legítima.
“No estamos de acuerdo la ciudadanía en que nos echen a perder nuestro día por manifestaciones que pueden ser sí, desde luego, muy legítimas, pero que deben tener una duración y que no deben por ningún motivo destrozar, ofender o insultar; si yo quiero respeto, lo primero que tengo que hacer es respetar. Es muy sencillo, sencillamente si quiero valores en mi vida, pues tengo que demostrar valores; cómo le exijo yo a los demás algo que yo no estoy aportando”, expresó el presidente de la asociación.
Sánchez Espinoza acotó que, aunque en la entidad ocurren situaciones complejas, la intensidad de los conflictos no se compara con la de otras urbes del país, por lo que consideró que los movimientos sociales locales cuentan con canales abiertos para el diálogo sin necesidad de recurrir a la confrontación o al daño material.
Protestas pacíficas y la importancia de ser escuchados
A pesar de los cuestionamientos hacia los métodos destructivos, el dirigente reconoció la validez de la libre manifestación como un derecho fundamental de los ciudadanos para visibilizar demandas y exigir atención de las autoridades correspondientes.
No obstante, reiteró que la eficacia de una protesta radica en la organización y la congruencia del comportamiento colectivo.
“Quiero ser escuchado y quiero ser visto con buenos ojos, pues entonces me comporto a la altura para que me puedan ver con otros ojos”, puntualizó, al tiempo que reflexionó sobre la contradicción de exigir atención pública mientras se vulneran los derechos y la tranquilidad de los demás transeúntes y comerciantes.
El cuidado del Centro Histórico y la igualdad de oportunidades
Hacia el final de su intervención, Héctor Sánchez Espinoza reflexionó sobre la importancia de conmemorar fechas significativas como el Día Internacional de la Mujer, destacando el valor fundamental de las mujeres en la sociedad y su rol indispensable en el desarrollo global.
No obstante, lamentó que los excesos cometidos por sectores minoritarios terminen perjudicando la imagen urbana y la convivencia pacífica en espacios emblemáticos como el Centro Histórico.
“Aguascalientes no tiene ese problema y deberían pensar bien antes de salir a las calles y que, en lo personal, es proapoyo a las mujeres, pues en todo sentido nos han demostrado a lo largo de la vida que no tienen por qué ser menos que un hombre y que ya esto es excesivo, porque en realidad las leyes están hechas totalmente para ser igualitarias; nadie tiene por qué decir que el hombre tiene mejores posibilidades porque la ley le asiste, aunque hay trabajos en donde se elige al hombre por su capacidad física u otros donde es más propicio el trabajo femenino”, concluyó.
