Tras asumir la presidencia del Colegio de Médicos Cirujanos de Aguascalientes, el doctor Francisco Márquez Díaz exhortó a legisladores y autoridades a escuchar la voz de los profesionales de la medicina para construir políticas que protejan la salud y la vida y que beneficien a la sociedad, tras sostener que se enfrentan desafíos peligrosos.
De igual manera, invitó a las instituciones médicas, hospitales, universidades y sociedades científicas a asumir su responsabilidad con la defensa de la salud pública, sin pasar por alto que guardando silencio ante decisiones que afectan la salud colectiva debilita el sistema sanitario, pero también erosiona la confianza pública en la medicina.
En la ceremonia a la que asistió la gobernadora Tere Jiménez, el secretario de Salud, Rubén Galaviz, y los presidentes de las 20 agrupaciones médicas afiliadas al Colegio de Médicos, Márquez dijo también que hoy en día la sociedad necesita médicos que recuerden a la comunidad y a sí mismos que son personas comprometidas con la vida, con la verdad científica y con la dignidad humana.
VOZ NECESARIA EN LA CONSTRUCCIÓN DE LA POLÍTICA DE SALUD
Luego de señalar que muchos médicos hoy se sienten agotados después de años de crisis sanitaria, el nuevo presidente del Colegio de Médicos Cirujanos dijo que los profesionales de la salud también se enfrentan a una medicina cada vez más burocrática, con presiones económicas crecientes y sistemas que a veces parecen olvidar que el paciente y no el mercado es el centro de la atención.
Ante ello, subrayó que “es momento que la historia nos recuerde algo fundamental: el mayor riesgo para la salud de una sociedad no es el conflicto político, sino el silencio de quienes tienen el conocimiento y el poder para ayudar”.
Bajo ese escenario, Márquez Díaz dijo que la medicina ha demostrado su capacidad de transformar la sociedad cuando sus profesionales deciden actuar, recordando con ello a los médicos que defendieron derechos civiles, alentaron sobre riesgos globales para la humanidad, que impulsaron reformas sanitarias y que salvaron millones de vidas; “esa tradición nos demuestra que el médico es un testigo privilegiado del sufrimiento humano, por lo tanto, también es una voz necesaria en la construcción de la política de salud”, subrayó.
TIEMPOS DIFÍCILES PARA LA MEDICINA Y PARA LOS MÉDICOS
En su mensaje, el doctor Márquez mencionó que “vivimos en un tiempo complejo tras una pandemia que puso al límite a los sistemas sanitarios y al espíritu de quienes los sostienen, por lo que también enfrentamos nuevos desafíos: desigualdad en el acceso a la atención, debilitamiento de los programas de salud pública, tensiones entre intereses económicos y el bienestar de los pacientes y una creciente desinformación que nubla el diálogo social. Esto se vive en distintas sociedades como México, Estados y Europa; es una realidad que vivimos”.
Expuso que tales desafíos no son únicamente administrativos ni financieros, sino que son, en esencia, desafíos éticos, de ahí que cuando un niño pierde acceso a la atención médica, cuando una mujer no recibe diagnóstico oportuno de cáncer o cuando un anciano no puede costear su medicamento, no se está frente a una estadística, sino frente a una historia humana que interpela la conciencia de nuestra profesión y la responsabilidad de los gobiernos.
