“No son católicos”, fue lo que respondió el obispo de la Diócesis de Aguascalientes, Juan Espinoza Jiménez, al ser cuestionado sobre los feligreses que este 15 de agosto se manifestaron en la Catedral Basílica para exigir el regreso del sacerdote Porfirio Galindo Álvarez, quien recientemente fue dimitido del estado clerical tras un proceso penal canónico ordenado y revisado por el Dicasterio para la Doctrina de la Fe del Vaticano.
Luego de ser cuestionado en varias ocasiones por la prensa, previo a ingresar a la Catedral Basílica para participar en la celebración eucarística, monseñor finalmente respondió a los cuestionamientos sobre la manifestación, aunque se limitó inicialmente a hacer señas con las manos en sentido negativo sobre la movilización para finalmente expresar que los manifestantes “no son católicos”.
Posteriormente, durante su homilía, hizo referencia al papel que deben de tomar los sacerdotes dentro de la Iglesia católica, refiriendo que el sacerdocio no está llamado a buscar aplausos, protagonismo ni reconocimiento, sino a servir y hacer presente a Cristo.
“El sacerdote no ha sido llamado a ser servido, sino a servir, no a buscar protagonismo ni aplausos, sino a hacer presente a Cristo. Queridos hermanos sacerdotes, cuanto más grande sea la responsabilidad que el señor nos confíe, más humildes debemos ser”, expresó.
Espinoza Jiménez llamó a los curas a no dejarse llevar por los reconocimientos, los cargos, la aceptación de la gente o los resultados visibles de su trabajo, pues “Cristo tiene que ser nuestra plenitud, no el éxito pastoral, no los reconocimientos, no los cargos o responsabilidades, no la aceptación de la gente, ni siquiera los frutos visibles de nuestro ministerio, sino solamente Cristo”.
