La obesidad se ha consolidado como uno de los retos más complejos y costosos para el sistema de salud en México y en la región de Aguascalientes. Más allá de un asunto estético, el exceso de peso representa una auténtica epidemia que impacta severamente en la operación de clínicas y hospitales públicos, afectando a gran parte de la población adulta y extendiéndose peligrosamente a niñas, niños y adolescentes.
Con motivo del Día Mundial contra la Obesidad, el médico cirujano y maestro en Nutrición, Iván Alexander Luévano Contreras, advirtió sobre la extensa cadena de trastornos y complicaciones graves que esta condición desencadena, recordando que puede llegar a acortar hasta 10 años la esperanza de vida de quienes la padecen sin recibir un tratamiento oportuno.
Radiografía de la obesidad en México y Aguascalientes
Las estadísticas nacionales reflejan una realidad alarmante. De acuerdo con los datos más recientes de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición, el 75.2% de los adultos mexicanos de 20 años y más padecen sobrepeso u obesidad, lo que equivale a siete de cada 10 personas en este grupo etario e implica un incremento en comparación con el 71.3% registrado en 2012.
En el ámbito local, la situación en Aguascalientes no muestra diferencias sustanciales. Para el doctor Iván Alexander Luévano, especialista en la materia, este panorama condena a las generaciones actuales a ver mermada su calidad de vida debido a la aparición prematura de enfermedades crónicas de muy alto costo.
El problema no distingue edades. Los menores de edad también enfrentan este riesgo; según el presidente del Colegio de Pediatras de Aguascalientes, al menos el 60% de los niños en edad escolar presentan exceso de peso, una condición ante la cual los padres de familia a menudo actúan con pasividad, permitiendo que avance sin la prevención adecuada.
Problemas de salud y graves complicaciones derivadas
La magnitud del sobrepeso corporal actúa como un detonante directo para múltiples padecimientos de alto riesgo y mortalidad. Entre las principales consecuencias se encuentran la diabetes mellitus y la hipertensión arterial, acompañadas de problemas como el cáncer, la enfermedad renal, la osteoartritis, la apnea del sueño y la dislipidemia.
El doctor Iván Alexander Luévano, quien cuenta con certificación en el Manejo de Sobrepeso y Obesidad por la World Obesity Federation y se desempeña como educador en diabetes, detalló los riesgos multiplicados que enfrenta una persona obesa:
- Duplica el riesgo de padecer cáncer.
- Multiplica por cuatro el riesgo de desarrollar osteoartritis e hipertensión arterial.
- Eleva seis veces el riesgo de sufrir apnea del sueño.
- Incrementa hasta siete veces el riesgo de contraer diabetes tipo 2.
Los registros públicos indican que el 88.8% de los casos de diabetes tipo 2 en el país están vinculados de forma directa al sobrepeso o la obesidad. Asimismo, el incremento de adultos con diabetes pasó de 6.4 a 8.6 millones en un lapso de seis años, con una mayor incidencia en mujeres (11.4%) frente a los hombres (9.1%), según cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía y del Instituto Nacional de Salud Pública.
Un desafío cultural, social y estructural
Desde el año 1997, la Organización Mundial de la Salud declaró la obesidad como una epidemia global. Sin embargo, las estrategias implementadas hasta ahora por las autoridades sanitarias se han quedado cortas frente a una problemática profundamente arraigada en los aspectos culturales, antropológicos y sociales de la población.
Organismos de salud han señalado que esta condición no surge únicamente de decisiones individuales, sino de sistemas alimentarios complejos impulsados por determinantes socioeconómicos y comerciales. Especialistas coinciden en que, para frenar esta bomba de tiempo que amenaza con rebasar la capacidad operativa y presupuestal de las instituciones médicas, es necesario replantear las estrategias oficiales, eliminar conflictos de interés y fomentar estilos de vida activos que contrarresten el sedentarismo y la inercia actual.
