Lamenta Obispo que campesinos sean constantemente olvidados

Liliana Ramírez

El obispo denuncia el abandono histórico y la falta de apoyo al campo

El Obispo de la Diócesis de Aguascalientes, Juan Espinoza Jiménez, lamentó que los campesinos continúen siendo uno de los sectores más olvidados del país, pese a que representan un sustento fundamental para la nación al encargarse de trabajar la tierra y producir alimentos en medio de múltiples carencias y sacrificios.

El abandono institucional y la falta de remuneración justa en el campo mexicano

Durante su homilía dominical, Monseñor señaló que hombres y mujeres del campo frecuentemente no reciben el apoyo necesario por parte de las autoridades, ni una remuneración justa por su trabajo, siendo que sostienen gran parte de la vida económica y alimentaria del país. Refirió que muchas veces viven en el abandono y enfrentando condiciones difíciles.

“Los campesinos, hombres y mujeres que trabajan la tierra con enorme sacrificio y que tantas veces no reciben el apoyo necesario, una remuneración justa, ellos sostienen buena parte de la vida de nuestra nación, y sin embargo frecuentemente viven en el olvido. Cristo bendice sus manos trabajadoras, y nos llama a construir una sociedad más justa y solidaria con ellos”, dijo.

La denuncia pastoral efectuada desde la Diócesis pone de manifiesto una problemática estructural que afecta gravemente a las comunidades rurales de México. A pesar de ser la columna vertebral de la seguridad alimentaria, el sector primario sufre históricamente de falta de subsidios eficaces, infraestructura adecuada y canales de comercialización justos que garanticen una calidad de vida digna para las familias campesinas.

Asfixia económica y cargas fiscales desproporcionadas a trabajadores en Aguascalientes

Asimismo, Espinoza Jiménez advirtió sobre las complicaciones económicas que actualmente enfrentan numerosos trabajadores en Aguascalientes, quienes, dijo, viven asfixiados por exigencias económicas, cargas fiscales desproporcionadas e incertidumbre laboral que terminan afectando a las familias y debilitando el tejido social.

El prelado profundizó en cómo el entorno laboral actual en la entidad presenta retos mayúsculos para la clase trabajadora, la cual debe lidiar cotidianamente con presiones inflacionarias, obligaciones tributarias agobiantes y la falta de estabilidad en los empleos formales, factores que erosionan de manera paulatina la economía del hogar.

Dignidad laboral: Llamado urgente a una sociedad más justa y solidaria

Sostuvo que cuando el trabajo pierde dignidad se convierte en una carga insoportable para las personas, por lo que hizo un llamado a construir una sociedad más justa y solidaria. También enfatizó que la economía debe estar al servicio de las personas y no convertirlas en víctimas de estructuras económicas injustas.

“Muchos trabajadores en Aguascalientes hoy viven asfixiados por exigencias económicas, por cargas fiscales desproporcionadas y por la incertidumbre laboral. Cuando el trabajo pierde dignidad, se vuelve una carga insoportable para las familias, se hiere profundamente el tejido social. La economía debe de estar al servicio de la persona humana y no la persona esclavizada por estructuras económicas injustas”, concluyó el Obispo de la Diócesis de Aguascalientes.

Este posicionamiento eclesiástico resuena con fuerza en el contexto socioeconómico regional, invitando a una reflexión profunda tanto a los actores gubernamentales como al sector privado sobre la urgencia de reorientar las políticas económicas y laborales hacia el bienestar integral de la persona humana, priorizando la equidad y el respeto absoluto a la dignidad del trabajo en Aguascalientes y en todo México.