Durante una celebración eucarística especial que ofició ayer en la Catedral Basílica con motivo del Día Internacional de Enfermería, Monseñor Juan Espinosa Jiménez, Obispo de la Diócesis de Aguascalientes, ponderó la labor humanitaria que realiza en hospitales y centros de salud el personal de Enfermería, mientras que a las y los diputados les pidió hacer leyes que procuren la vida, la salud y el trabajo de las enfermeras, enfermeros y de los médicos.
“La de enfermeras y enfermeros es una auténtica vocación humanitaria”, señaló el jerarca católico tras señalar que con su labor dentro de las unidades del sector hacen trabajo a favor de los enfermos para restablecer la salud y de la sociedad a través de las diferentes acciones en las que juegan un papel preponderante, como en el caso de la vacunación y los programas enfocados al cuidado de la salud.
Señaló que es importante que en su labor, ninguna enfermera, ni ningún enfermero y tampoco ningún médico o doctora deben dejar en el desamparo a ningún paciente, independientemente de su credo, afiliación o condición social, pues eso va contra los principios rectores de su formación profesional.
NADA CONTRA LA VIDA Y LA SALUD
Luego de que en la homilía felicitó al personal de Enfermería por su importante labor y de señalar que más que una profesión la que ejercen las y los enfermeros es una auténtica vocación en pro de la vida misma, Monseñor Juan Espinoza dejó en claro que para el mejor desempeño de su función, los profesionales de la salud deben contar con todas las herramientas necesarias y no con decisiones que vayan en contra de su labor.
Cuestionado sobre la polémica reforma al Código Penal para sancionar incluso con prisión a los trabajadores de la salud que sean denunciados por alguna falla en el servicio, el Obispo Juan Espinoza se abstuvo de hacer comentario alguno sobre el particular bajo el argumento de que “este caso para mí es nuevo y no entiendo de qué es esa ley”, aunque sí subrayó que lo que hacen los profesionales de la salud es restablecer y cuidar la salud de la población.
LABOR DE LA MAYOR IMPORTANCIA
“Lo que sí puedo decir es lo que exprese en la eucaristía, en el sentido de que esta profesión que no debería de ser solamente una profesión, sino que implica toda la vida y toda la persona y el tiempo también de la persona, es una vocación humanitaria en el sentido de que ninguna enfermera, ni ningún enfermero como debería ser, ni ningún médico, ni ninguna doctora deberían de dejar a alguien sufriendo, porque están a favor y la defensa de la vida en todas sus expresiones”.
El Obispo subrayó además que en toda unidad médica el personal de Enfermería está para cuidar la vida en todas sus expresiones, independientemente de su credo, de su posición social, de sus condiciones físicas y de su edad. “Cuando hay dolor, cuando hay sufrimiento, cuando hay una enfermedad, creo que los enfermeros, las enfermeras y los médicos tienen la obligación de hacer algo por ellos, pues para eso se prepararon”.