La Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) parece haber encontrado un muro de indiferencia. A pesar de la colocación de lonas informativas con mensajes como “No cargues aquí, se vuelan la barda con los precios” en estaciones de servicio al sur de la ciudad, los precios de la gasolina y el diésel en Aguascalientes se mantienen por encima de los valores acordados, desafiando las medidas de contención gubernamentales.
La ineficacia de las lonas frente a los costos reales
Tras el despliegue realizado por las brigadas de Profeco México el pasado martes en establecimientos de la cadena Oxxo Gas, un recorrido realizado por HIDROCÁLIDO permitió constatar que la medida no ha logrado el efecto inhibidor esperado. En diversos puntos de la ciudad, los expendedores continúan comercializando combustibles a costos que superan lo establecido en el reciente “convenio” firmado por algunas organizaciones del ramo.
El común denominador en las estaciones de servicio, incluso en aquellas ligadas a Pemex, sigue siendo la venta de diésel y gasolina regular por encima del precio convenido. Mientras que la gasolina regular tiene un precio topado en un máximo de 24 pesos, en la práctica se comercializa a valores aproximados de 25 pesos por litro. Por otro lado, la gasolina Premium y el diésel mantienen niveles que rozan los 30 pesos, una tendencia que se ha consolidado sin variaciones significativas durante las últimas tres semanas.
Gasolineros denuncian una medida “injusta y lesiva”
La respuesta del gremio gasolinero no se ha hecho esperar. Los empresarios del sector han calificado la estrategia de las lonas de Profeco como una táctica “injusta y lesiva”. Argumentan que esta acción se enfoca únicamente en el eslabón final de la cadena de suministro, ignorando la raíz del problema inflacionario.
“En vez de irse al fondo del problema y de alinear a los importadores y proveedores, se nos está atacando a los últimos de la cadena que somos los que damos la cara”, expusieron los empresarios del sector. Según el testimonio de empleados en estaciones como Shell y Oxxo Gas, donde el diésel supera los 28.50 pesos, resulta operativo y económicamente inviable cumplir con los precios impuestos por el Gobierno federal si no existe una política de precios justa por parte de los proveedores.
Piden aplicar la “Ley del Garrote” a proveedores
Ante la presión mediática y administrativa, los gasolineros han lanzado un llamado contundente a la autoridad. Al cuestionar lo que consideran un autoritarismo por parte de la Procuraduría Federal del Consumidor, los empresarios sugieren que, si se busca un control de precios real, la vigilancia debe ser pareja.
“Sería importante que la Profeco también le aplique la Ley del Garrote a los proveedores, entre ellos Pemex, puesto que si se vende el diésel y la gasolina roja por encima de lo que ellos quieren, es porque no hay otra opción, pues compramos caro y no podemos vender barato o sin utilidad, así no funciona esto”, recalcaron.
Hasta la tarde de ayer, la presencia de brigadas de Profeco para señalar a más estaciones con precios elevados era mínima, dejando claro que el conflicto entre el costo de adquisición del combustible y el margen de utilidad permitido sigue siendo un punto de quiebre para la economía de Aguascalientes.
