Tras el incremento de entre 1 y 4 pesos en el precio de los refrescos y las bebidas azucaradas, el sector comercial del estado ha registrado una contracción en la comercialización de estos productos. De acuerdo con el presidente de la Asociación de Abarroteros Unidos de Aguascalientes, Gilberto López Torres, la venta de refrescos llega a reducirse hasta en un 10%, mientras que los consumidores han modificado sus hábitos de compra en busca de alternativas más accesibles para sus bolsillos.
El impacto de los “impuestos saludables”
El sector comercial de proximidad en Aguascalientes resiente los efectos económicos derivados de las nuevas políticas fiscales aplicadas a nivel nacional. Al respecto, el dirigente gremial detalló el aviso previo que recibieron los comerciantes locales antes de la entrada en vigor de los ajustes tarifarios.
“Ya nos habían avisado quince días antes de que tendríamos un incremento en el precio del refresco y bebidas azucaradas a partir de este 1 de junio”, dijo Gilberto López Torres, presidente de la Asociación de Abarroteros Unidos de Aguascalientes.
El líder de los abarroteros explicó que la razón principal detrás de este aumento radica en la aplicación de los denominados “impuestos saludables”. El objetivo central de estas medidas gubernamentales es desincentivar la compra de alimentos considerados como “chatarra” y bebidas con alto contenido calórico para cuidar la salud pública.
No obstante, la respuesta de la ciudadanía muestra matices en su comportamiento de consumo diario. Según la perspectiva gremial, la población no deja de consumir estos productos de manera definitiva, pero la frecuencia con la que los adquiere disminuye de forma perceptible.
Desafíos constantes para el comercio local
La modificación en los precios de los refrescos no es un hecho aislado para el comercio detallista. Los agremiados a la Asociación de Abarroteros Unidos de Aguascalientes enfrentan un entorno económico complejo marcado por múltiples presiones financieras y comerciales.
Gilberto López Torres señaló que los abarroteros han tenido que irse adaptando a las constantes subidas en los precios de distintos productos de la canasta básica y de consumo generalizado. A esta problemática se suma un factor competitivo histórico que afecta de manera directa a los pequeños negocios de barrio: la apertura desmedida de tiendas de conveniencia y de grandes cadenas comerciales en distintos puntos del estado, competidores contra los cuales los pequeños establecimientos locales difícilmente pueden competir en igualdad de circunstancias.
Migración hacia marcas económicas y sin sellos
Ante la pérdida de poder adquisitivo provocada por el encarecimiento de las marcas líderes, el comportamiento del consumidor hidrocálido ha experimentado una transformación directa en los anaqueles de las tienditas tradicionales.
El líder de los abarroteros mencionó que, bajo esta situación, de cada cinco clientes, dos buscan consumir marcas más económicas. Esta tendencia de búsqueda de opciones accesibles genera un fenómeno particular en el mercado de bebidas azucaradas del estado.
“Terminan consumiendo otros productos que no conoces en el mercado, que no traen ni sellos”, señaló Gilberto López Torres, presidente de la Asociación de Abarroteros Unidos de Aguascalientes.
Asimismo, el representante del sector comercial indicó que, como respuesta a esta dinámica de mercado, las marcas reconocidas y de mayor trayectoria suelen lanzar posteriormente nuevas presentaciones con un precio un poco más bajo para recuperar el terreno perdido frente a las opciones alternativas.
Situación estable en el suministro y precio de garrafones de agua
En contraste con el panorama registrado en el segmento de las bebidas azucaradas, el mercado del agua purificada en presentación de garrafón mantiene condiciones de estabilidad tanto en su costo final para el consumidor como en su disponibilidad operativa en los establecimientos de Aguascalientes.
Con respecto a los garrafones de agua, Gilberto López Torres apuntó que no se ha registrado un aumento en el precio. Además, el dirigente confirmó que tampoco se ha reportado una escasez como en años pasados, una noticia favorable para los hogares locales que dependen de este formato para cubrir sus necesidades básicas.
Lo anterior ocurre a pesar de que la gente también los ha estado comprando de manera constante ante la falta de agua en sus domicilios, un problema histórico en diversas zonas del estado que incrementa la demanda del recurso hídrico envasado, el cual, hasta el momento, se mantiene con abasto garantizado en las tiendas de abarrotes.
