La salud emocional de la niñez y la juventud enfrenta nuevos retos en las aulas locales. El secretario de Salud, Rubén Galaviz Tristán, reveló que dentro de las instituciones educativas, principalmente en secundarias, se presenta una manifestación importante de la ansiedad que en todo el mundo se ha conocido con el término “cutting”, que es cuando los jóvenes comienzan a cortarse.
Ante este panorama que enciende las alarmas en el sector educativo y sanitario, el funcionario estatal recalcó que la salud emocional es primordial en toda la sociedad, pero principalmente en la etapa de la adolescencia. Por esta razón, enfatizó que resulta indispensable trabajar de manera coordinada y de la mano con la familia y la escuela para salvaguardar el bienestar de las nuevas generaciones.
Panorama nacional y la necesidad de apoyo psicológico
Durante su intervención sobre este fenómeno que afecta a la comunidad estudiantil, Rubén Galaviz Tristán señaló que en México uno de cada cinco alumnos de secundaria recibe atención. Sin embargo, advirtió que lo verdaderamente trascendente es que el 50% de los jóvenes requiere, en algún momento de su formación, apoyo con capacidad de dar respuestas de entendimiento.
El titular de la Secretaría de Salud indicó que se debe trabajar como una comunidad responsable, para lo que se requiere la participación activa de la escuela, la familia y el gobierno. Bajo esta premisa, subrayó una máxima fundamental para el desarrollo social:
“Un niño que sabe gestionar emociones es una persona que no va entrar en violencia”.
El impacto de la tecnología y la pérdida de comunicación interpersonal
Para el funcionario, el abordaje de esta problemática va más allá de los espacios clínicos tradicionales. El secretario argumentó que, antes de atender la salud en un consultorio, se debe generar la comunicación y el manejo adecuado en el hogar y en los planteles escolares. Esto último mediante los maestros, quienes deberán estar capacitados para entender lo que sucede en cada una de las manifestaciones de una población que se comunica ahora por celular.
En este sentido, lamentó el aislamiento tecnológico que experimentan las juventudes actuales, señalando directamente a los dispositivos móviles como un factor detonante de distanciamiento social:
“Se ha perdido la comunicación interpersonal y lo que se requiere es regresar al trato entre amigos de manera personal, porque vía electrónica provoca que haya ausencia y depresión”.
Estrategias de prevención ante la normalización de la violencia
Como parte de las acciones prioritarias para combatir este tipo de conductas autolesivas, el sector salud buscará la prevención de los principales factores que están provocando situaciones emocionales graves, tales como la ansiedad, la depresión, las adicciones y la violencia.
Finalmente, el secretario advirtió sobre el trasfondo cultural y recreativo al que están expuestos los menores cotidianamente, señalando que ahora se tiene una cultura lúdica debido a que todos los juegos de celular o tabletas electrónicas se tratan de vencer algo o matar a alguien, un factor determinante que comienza a normalizar la violencia en el comportamiento infantil y juvenil.
