Aguascalientes vibró al ritmo del heavy metal: contra todo pronóstico y en medio de rumores de cancelación, la legendaria banda alemana Scorpions cumplió con su cita y ofreció un concierto inolvidable en el Foro de las Estrellas.
Fue su primera presentación en tierras hidrocálidas, y lo hicieron a lo grande. Sin necesidad de teloneros, los íconos del hard rock tomaron el escenario ante más de 45 mil personas, con una producción imponente de luces y efectos que encendió desde las primeras notas de la guitarra eléctrica.

El vocalista Klaus Meine saludó con un claro y emotivo: “¡Buenas noches, Aguascalientes!”, desatando la euforia colectiva. Junto a Rudolf Schenker, Matthias Jabs, Mikkey Dee y Pawel Maciwoda, repasaron lo mejor de su repertorio, manteniendo la energía intacta a pesar de que Meine aún se recupera de una laringitis que lo había obligado a cancelar fechas previas.
Desde temprano, miles de fans hicieron fila o acamparon para asegurar su lugar. Cuando comenzó a sonar “Send Me an Angel” y, poco después, “Wind of Change”, el Foro completo se convirtió en un coro masivo, provocando uno de los momentos más emotivos de la noche.
Durante las pausas vocales, la banda no bajó la guardia: temas instrumentales de alto nivel y un solo de batería de Mikkey Dee exintegrante de Motörhead, mantuvieron la adrenalina a tope.

El final fue simplemente grandioso. Tras un cierre formal, los fans no pararon de corear “¡Olé, olé, olé, Scorpions!” hasta que el grupo regresó para rematar con “Rock You Like a Hurricane” y “Big City Nights”. La despedida llegó con “Still Loving You”, himno eterno que generó sentimientos encontrados, abrazos y una ovación cerrada.
En un gesto que tocó fibras, los músicos ondearon la bandera mexicana y Klaus pronunció un claro: “¡Gracias, Aguascalientes!”.
Una noche de rock clásico que pasará a la historia local. Scorpions no sólo conquistó Aguascalientes: la dejó marcada en su legado.

