Verificación vehicular obligatoria en Aguascalientes es letra muerta

José Luis Bonilla

La verificación vehicular obligatoria en el Estado se enfrenta a un escenario crítico de bajo cumplimiento y a una drástica disminución en la operatividad de los centros de revisión. El problema no solo radica en que menos de la mitad del padrón vehicular acude a cumplir con la disposición, sino que un sector considerable de los automóviles presentados ni siquiera logra pasar la revisión técnica ambiental.

Esta situación ha derivado de manera directa en el cierre o la suspensión temporal de actividades en una cuarta parte de los establecimientos autorizados. Las autoridades del sector advierten sobre la urgencia de generar conciencia ciudadana respecto al cuidado del medio ambiente y la calidad del aire que todos los habitantes inhalan en la región.

Cierre de verificentros y caída en la revisión

El bajo nivel de cumplimiento de la verificación vehicular —que afecta a menos de la mitad del padrón total— ha provocado que al menos 11 de los 40 centros de revisión autorizados hayan cerrado o estén en stand by. Así lo aseguró la presidenta de la Asociación de Centros de Verificación de Aguascalientes, Aída García González, tras lanzar un llamado enérgico a la responsabilidad que los propietarios de vehículos de motor tienen con el cuidado del ambiente.

La representante gremial mencionó que en la numeración oficial existen 40 verificentros con permiso de funcionamiento, pero en la realidad cotidiana sólo prestan el servicio 29 establecimientos. Hasta el momento, se desconoce si el resto de los locales fueron anulados, se encuentran suspendidos o si de plano los concesionarios devolvieron el permiso por diferentes causas, entre las que destaca precisamente el bajo nivel de cumplimiento por parte de la ciudadanía. Cabe señalar que menos de la mitad de las más de 800 mil unidades de motor que circulan son presentadas a la verificación.

En ese sentido, la titular lamentó una preocupante contradicción: mientras que en el Estado aumenta de manera importante el número de vehículos en circulación, ocurre exactamente lo contrario en el tema de la verificación. Menos de la mitad de los automovilistas verifica y, para empeorar el panorama, la mitad de los automóviles que son presentados a la revisión no la pasan debido a lo viejo de las unidades o porque no se les da el mantenimiento mecánico necesario en sus sistemas.

Persiste bajo cumplimiento de la verificación en el Estado

Aída García, quien recientemente sustituyó como presidenta de los Centros de Verificación a Luis José Serna Martínez, señaló que aunque el año pasado se elevó a alrededor de 400 mil el número de vehículos de motor que fueron presentados a la verificación, el nivel general de cumplimiento de esta disposición sigue siendo sumamente bajo, sobre todo si se toma en consideración que año con año el padrón vehicular aumenta de manera significativa en la entidad.

“Tengo entendido que en la actualidad tenemos en el Estado algo así como 800 mil unidades rodando, pero realmente verifica menos de la mitad y de las que son presentadas a la verificación, cuando menos la mitad pasa la revisión y el resto tienen que ser sometidas a revisiones y arreglos en su sistema de combustión para controlar la emisión de los contaminantes al ambiente”, subrayó la presidenta de la asociación.

Asimismo, precisó que aunque en el año recién concluido de 2025 se logró que verificaran más autos, aún se está muy por debajo de las proyecciones y de lo ideal en cuanto al nivel de cumplimiento de la medida. Recordó que el objetivo central de esta política pública es cuidar la calidad del aire y no tiene un fin recaudatorio, como lamentablemente se sigue teniendo la creencia entre los propietarios de los automotores.

Menos verificentros de los autorizados y retos tecnológicos

La presidenta de la Asociación de Centros de Verificación reiteró que en la actualidad solamente se encuentran en servicio 29 de los 40 establecimientos autorizados. No obstante, reconoció que se desconoce con exactitud qué motivó a los dueños de los 11 centros de verificación faltantes a dejar de operar, ya que bien pudo haber sido una renuncia voluntaria a la concesión, el paro de actividades por la evidente incosteabilidad financiera o la retirada de permisos por distintas razones normativas.

Se desconoce, explicó la dirigente, si quienes ya no tienen en funcionamiento los verificentros tomaron esa decisión porque se negaron a invertir en la compra de la nueva tecnología que actualmente se está requiriendo para la revisión rigurosa de los vehículos, o bien si solo pausaron de forma temporal la operación de los establecimientos.

Pese a este panorama incierto, la líder gremial enfatizó que lo único cierto y apremiante es que hace falta un mayor número de centros de verificación en operación debido a que el parque vehicular no deja de crecer en el Estado, lo que incrementa la presión ambiental y exige respuestas firmes tanto de la ciudadanía como de los permisionarios.