Si vamos a tener un sistema eléctrico de clase mundial, no basta con garantizar la generación y distribución de energía, también es indispensable contar con la infraestructura, equipamiento y capacidad operativa necesaria para atender oportunamente a los usuarios y al sector productivo, dijo la presidenta de CANACINTRA, Erika Muñoz.
Al expresar su opinión acerca de que la CFE, que dice ser una empresa de clase mundial, pero que no tiene ni medidores para darle soporte al servicio eléctrico de equipos de enfriamiento, la dirigente empresarial destacó que para una empresa un retraso en la instalación de un medidor no es un tema menor, pues puede significar equipos detenidos, inversiones sin operar, pérdida de productividad, retrasos en arranques de proyectos e incluso afectaciones económicas directas.
La energía eléctrica es un insumo estratégico para la industria y cualquier cuello de botella impacta la competitividad y “desde CANACINTRA reconocemos el esfuerzo que realiza la CFE para modernizar y fortalecer la red eléctrica nacional, sin embargo, consideramos que también es necesario garantizar la disponibilidad oportuna de medidores, conexiones y servicios asociados para evitar que la burocracia o la falta de equipamiento se conviertan en un obstáculo para el crecimiento económico”.
Agregó que México compite por atraer inversiones y que justo cuando una empresa está lista para producir, generar empleos o poner en marcha proyectos de eficiencia energética, lo que necesita es certeza, rapidez y capacidad de respuesta institucional: “Ahí es donde debemos concentrar nuestros esfuerzos, un país que busca atraer inversión no puede permitirse retrasar proyectos productivos por falta de infraestructura básica”.