Sam Fahd Abu Haikal, de siete meses, murió tras recibir un impacto de bala en la cabeza por parte de fuerzas israelíes, cuando viajaba con sus padres en un vehículo en la zona de Tel Rumeida, al sur de Hebrón. El hecho ha generado conmoción y nuevas acusaciones de violencia en la Cisjordania ocupada.
Según el padre del bebé, Fahd Abu Haikal, profesor universitario de 41 años, la familia regresaba de visitar parientes en Belén y circulaba por Tel Rumeida el viernes por la noche en Cisjordania. Los soldados israelíes les indicaron que se detuvieran y él obedeció inmediatamente, parando el vehículo.
“Una bala atravesó el parabrisas, me impactó en la mano derecha y luego alcanzó a mi hijo Sam, que estaba en el asiento trasero con su madre. La bala le entró por el lado derecho de la cara y salió por el izquierdo”, relató Fahd.
La madre también resultó herida. El padre insistió en que no representaban ninguna amenaza y que el disparo se produjo a corta distancia.
“No puede ser un error. Paramos cuando nos lo pidieron. No aceleramos ni hicimos nada sospechoso”, afirmó la familia, que ha rechazado cualquier explicación de accidente. El bebé cumplía siete meses justamente el día de su muerte.
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Con información de EFE